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¿Qué es un contrato de futuros?

Presentación de los contratos de futuros
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Se trata de un acuerdo que formalizas con alguien para comprar o vender algo en el futuro (el nombre va dando pistas) a un precio acordado hoy. Ese “algo” puede ser una acción, una materia prima, una divisa... y la entrega, si es que se produce, puede ser dentro de meses. Lo importante es que el precio se acuerda aquí y ahora.

¿Dónde has oído hablar de los contratos de futuros?

Es posible que hayas escuchado este término en reportajes sobre los mercados del petróleo, el trigo o los metales. Se habla de ellos porque los precios que se acuerdan en los contratos de futuros se consideran un síntoma de tendencias más grandes. Digamos que si los precios de los futuros sobre el petróleo suben, el precio de la energía acabará haciéndolo.

Lo que debes saber sobre un contrato de futuros...

Millones de personas hemos firmado contratos de futuros sin ni siquiera darnos cuenta; el contrato de compra de una vivienda (cuyo precio se acuerda en un momento dado y cuyo pago se efectúa en una fecha fija del futuro) sigue exactamente el mismo principio.

Una gran diferencia, no obstante, es que los contratos de futuros se pueden negociar, y, de hecho, se negocian, una y otra vez entre los operadores del mercado.

Y esto nos lleva a otra gran diferencia, aunque todos los contratos de futuros pueden terminar con su titular teniendo que comprar o vender al precio establecido y cerrando la operación, casi nunca se llega a la fecha acordada. ¿Y por qué no? Pues porque cualquiera de las partes del contrato que vea que tenga las de ganar, lo cancelará antes de la fecha de cancelación.

¿Y cómo se hace eso? Acudiendo al mercado y comprando el “contrario” del contrato, un contrato para comprar o vender el activo de que se trate. Así se consigue cerrar el contrato original y quedarnos con el beneficio.

Esto supone una gran diferencia con los contratos a plazo, que normalmente permanecen vigentes hasta la entrega.

Los contratos de futuros se valoran a su precio de mercado al cierre de cada sesión de negociación para proporcionar una valoración diaria de su posición en relación con los valores del mercado. Desde la crisis financiera, cada vez hay una mayor demanda de que las operaciones con futuros se liquiden a través de las Bolsas y no de mercados extrabursátiles en aras de una mayor transparencia.

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