Una acción puede volverse volátil debido a una serie de factores que influyen en los movimientos de su precio. Entre ellos, se encuentran:
La volatilidad de las acciones también puede dispararse debido a la propia actividad de trading, como los elevados volúmenes de negociación o las operaciones especulativas. En esencia, cualquier noticia o evento que pudiera cambiar la percepción de los traders sobre el valor futuro de la acción podría causar volatilidad.
Si deseas operar con valores volátiles, recuerda que un valor volátil no es intrínsecamente malo, pero presenta un perfil de riesgo diferente.
La volatilidad significa que el precio de una acción puede fluctuar drásticamente en cualquier dirección en un corto período de tiempo. Aunque esto puede dar lugar a mayores rendimientos potenciales, también conlleva un mayor riesgo y la posibilidad de mayores pérdidas.
En última instancia, que un valor volátil sea bueno o malo depende de la tolerancia al riesgo, la estrategia y los objetivos financieros del trader.