Sí parece maldición
El fracaso de Aston Martin y Honda ya acabó con la paciencia de Fernando Alonso.
Durante Q1 de la Qualy del GP de la CDMX, el equipo le pidió al piloto español que parara el auto por seguridad, dejándolo sin chance de pelear por pasar a la Q2.
"La frustración es indescriptible, pero ésta ha sido la historia de todo el año", dijo el bicampeón de la F1.
Se trata de un mal augurio para la carrera de hoy, en la cual Alonso acumula un largo historial de abandonos.