Sam Altman, Steve Aoki y casinos: what happens in Vegas...
Son las 9:34 del domingo 25 de octubre y lo primero que se ve en el aeropuerto de Las Vegas son máquinas tragamonedas.
Después de casi 17 horas de viaje desde Santiago -con escala en Atlanta-, desde el taxi camino al hotel aparece The Sphere, la esfera cubierta de pantallas que abrió en 2023 al lado del hotel Venetian (su matriz, Sphere Entertainment, cotiza en la Bolsa de Nueva York con una capitalización de unos US$ 4.100 millones).
Ya en el hotel Palazzo, en el ascensor subiendo al piso 45, un gringo con una cadena de oro me pregunta si recién estoy llegando. Le digo que sí y me contesta con una sonrisa, "good luck" (haciendo alusión a los casinos, supongo).
El desayuno de rigor es en el Five Guys con una hamburguesa doble y milkshake de Oreo a las 11 am. The American Dream. Ahí me encontré con un grupo de chilenos que venía terminando una despedida de soltero.
A la hora de almuerzo el equipo de prensa de Oracle nos llevó al tercer piso del Venetian Expo, en el Gran Deluxe. Costillas BBQ, ribeye, ensaladas y pasta, todo tamaño USA y con mucho refill de bebidas. Ahí conocí a periodistas argentinos, colombianos y mexicanos, y a parte del equipo de Oracle.
En la tarde nos dio la bienvenida Luiz Meisler, vicepresidente ejecutivo de Oracle para América Latina (lleva 28 años en la empresa). Su tesis es que viene una transformación de todo y que el desafío está en la gente, porque la tecnología ya supera la capacidad humana. Dijo que la salud no va a ser una gran preocupación, que la comida va a llegar muy barata, quizás gratis, y que muchos de los trabajos de hoy no van a existir. Contó que este año por primera vez se tomó 20 días de vacaciones, algo que nunca había hecho, y que los usó para estudiar. Y que Oracle partió como la base de datos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, su sigla en inglés) y que por eso nadie va a ser mejor que ellos en seguridad.
Al día siguiente lo entrevisté junto a Christian Delfino, country manager de Oracle Chile. Hablamos de startups, de la nube y de Elon Musk, y también de su historia.
Su papá perdió toda la plata que tenía. Meisler terminó sus estudios trabajando de recepcionista de hotel y cargando maletas, y su primera casa estuvo cinco años sin muebles porque no le alcanzaba para comprarlos. Su hijo le preguntaba por qué las casas de sus amigos sí tenían. "Porque aquí quiero tener espacio para jugar fútbol contigo", era su respuesta.
Según el ejecutivo, América Latina es el 60% de las ventas del marketplace global de Oracle, la vitrina donde startups y desarrolladores le venden sus soluciones a los clientes de la compañía.
Dijo que a sus 73 años sigue trabajando porque se divierte. Y porque si para de hacerlo, su mujer "va a quedar loca. Cuando fue el COVID, que tenía que trabajar de casa, no me aguantaba. Dice que yo daba opinión porque la empleada hacía esto y yo creía que había que hacer lo otro".
Luego habló de Marcelo Christianini, VP de AI y Cloud para Latam, que está sentado a su derecha. "Marcelo para mí es una escuela. Voy a una reunión con él y habla cosas que no entiendo nada, casi todas las reuniones. Es un placer entender que no entiendo nada. No es una vergüenza. Al contrario, reconozco que tengo que estudiar más", dice.
Delfino recordó que Oracle abrió su primera región cloud en Chile en 2020 y que la segunda fue en Valparaíso.
Simuladores y casinos fumadores
En la tarde hubo un panel de inteligencia artificial (IA) y deporte con Jack Harington, head of technical and performance partnerships de Oracle Red Bull Racing, y Matt Lord, group technology director de SailGP (las carreras de veleros).
La bienvenida oficial fue en el F1 Arcade, en el tercer piso de las Forum Shops del Caesars Palace, con minihamburguesas, bar abierto, mariscos y simuladores de Fórmula 1 bastante reales. Fui piloto por unos minutos, corrí las pistas de Bahrein, Las Vegas y Mónaco.
Desde ahí partí a las fuentes del Bellagio (famosas por sus shows de luces) y al Paris. Los casinos son laberintos, con máquinas en todas las direcciones, todo enorme, trayectos largos y muy fácil perderse.
Hay gente, en su mayoría mayor, jugando en las tragamonedas desde las 9 de la mañana y hay personas que ofrecen masajes a los jugadores. Y se puede fumar adentro.
Un CEO vestido de constructor
Toda la conferencia de Oracle se llevó a cabo en el hotel Venetian, que tiene un mall que imita la ciudad italiana, con canal interior y góndolas, y los gondoleros cantan en italiano mientras reman.
El lunes a las 9:30 fue el primer keynote del Oracle AI World 2026, la conferencia tecnológica anual de la empresa enfocada en inteligencia artificial y transformación de negocios. Partió una DJ y luego subió al escenario Mike Sicilia, uno de los dos co-CEO de Oracle, que se puso un chaleco de construcción naranjo y explicó que gracias a la IA ahora es un "builder" (constructor).
Allí entrevistó a un alto ejecutivo de Burger King y después volvió disfrazado de doctor para hablar de las soluciones de Oracle para salud; mientras lo hacía entró una ambulancia al recinto.
Ese lunes Oracle presentó Fusion Companion y Fusion Agentic Home, dos herramientas para que un empleado le pida un objetivo a la IA y ésta ejecute por su cuenta las transacciones, aprobaciones y agentes necesarios dentro de las aplicaciones de Oracle, incluso desde ChatGPT. "La IA está cambiando el punto de partida del trabajo en las empresas", dijo Chris Leone, vicepresidente ejecutivo de Desarrollo de Aplicaciones de Oracle, que ese mismo día dio un keynote sobre aplicaciones con agentes.
Terminado el keynote, caminamos a la expo de partners y clientes. Ahí Nvidia regalaba pretzels, en el stand de Fanatics se podían personalizar poleras, había un Tesla convertido en patrulla de policía autónoma, un simulador de golf de KPMG, una cancha de pickleball y un auto de Fórmula 1 que, según nos dijeron, corrió Max Verstappen.
El mago de Oz y una Double-Double
A las 19:30 salimos a la Sphere a ver El mago de Oz. La entrada costaba US$ 114 y fue una entretenida experiencia. Adentro corre viento con ventiladores enormes cuando la casa de Dorothy se vuela, caen hojas y manzanas del cielo y unos monos voladores pasan colgados de cables por encima del público en la escena en que la bruja mala manda a sus secuaces a raptar a la niña de Kansas. Después de 75 minutos viendo esta adaptación de la película original, a la salida hay merch de absolutamente todo lo que se pueda imaginar.
Saliendo de The Sphere caminamos a otro de los destinos preagendados (por mí) en este viaje: el In-N-Out, la cadena de hamburguesas que fundaron Harry y Esther Snyder en 1948 en Baldwin Park, California, y que sigue en manos de la familia. Es, según varios entendidos de la materia, la mejor cadena de hamburguesas de Estados Unidos. Pedí la Double-Double y la cuenta para dos fue cerca de US$ 25. De postre, al frente había una sucursal de los chocolates Ghirardelli.
Iba camino al hotel, con el plan de acostarme, cuando llegó un WhatsApp del equipo de comunicaciones de Oracle con entradas para ver a Steve Aoki en TAO. Aoki es el DJ estadounidense famoso por lanzarle tortas al público (y obviamente por tener grandes éxitos y llenar estadios).
A punta de "sorry", "excuse me" y una sonrisa medio forzada terminé a un metro de Aoki, saltando y grabando con el celular, rodeado de gerentes de Oracle.
Sam Altman llega sorpresa
El martes a las 9 am abrió el keynote Clay Magouyrk, el otro co-CEO, quien riéndose de sí mismo dijo que no entendía por qué tendrían que estar escuchando a un techie de mediana edad en crisis de los 40, y que se estaba convirtiendo en los papás del público.
Pasadas las 10 entró Sam Altman, CEO de OpenAI. Se rumoreaba desde la noche anterior su presencia, pero fue bastante sorpresiva: fue justo cuando algunos comentaban que al evento le faltaba emoción.
Habló de seguridad en la IA.
Ese día Oracle y OpenAI anunciaron una alianza para llevar ChatGPT y Codex a las aplicaciones y a la nube de Oracle, con un paquete para PYME que incluye US$ 12 mil anuales en créditos de nube. El mismo martes, Oracle anunció que ofrecerá los chips de IA de Google (TPU, su sigla en inglés) en su nube desde 2027, y que será el primer proveedor fuera de Google en hacerlo; que Snowflake estará disponible como servicio nativo en su nube, y que junto a NVIDIA ampliará sus supercomputadores con sistemas Vera Rubin a una escala de varios gigawatts.
A la 1 de la tarde pedimos un Uber a Fremont Street, el Las Vegas antiguo. Fueron 16 minutos y US$ 21,98. Comimos en Chick-fil-A, la cadena de sándwiches de pollo frito que fundó S. Truett Cathy en Georgia y que, como In-N-Out, sigue en manos de su familia. No abre los domingos, una regla que el fundador puso desde su primer restorán, en 1946, para que sus trabajadores descansaran. La cuenta para dos fue de US$ 30.
A la vuelta nos tocó de chofer Christopher, que se definió como "Indian American" y lleva ocho años manejando Uber. Después de tres días de keynotes sobre inteligencia artificial, nos tocó un conductor que la odia. Dijo que no la usa ni la necesita, y cuando pasó un auto autónomo se rió y dice que no se subiría jamás a uno porque se ven frágiles.
Nos recomendó para comer ir donde José Andrés, el chef fundador de World Central Kitchen, que tiene Bazaar Meat en el Palazzo, porque según él mandó comida para el terremoto en Chile (en realidad fue para los incendios de enero pasado). También nos contó que en Las Vegas las construcciones se hacen de noche y que en el día las calles están vacías porque la gente sale a las 8 de la noche. Para él, Obama es el mejor Presidente de la historia. El viaje costó US$ 30,98.
Larry Ellison en otra sala
El martes en la tarde apareció en la sala de prensa una barra de dulces con Skittles, Reese's, Sour Patch y M&M's, justo antes del plato fuerte del evento: el keynote de Larry Ellison, cofundador, presidente del directorio y CTO de Oracle.
Llegamos en grupo al salón principal y un guardia nos avisó que la presentación iba a ser online. Alrededor, la gente preguntaba qué había pasado, y se escuchó la desilusión entre los periodistas. Volvimos a la sala de prensa a verlo por pantalla y ahí estaba, conectado desde otra sala del hotel, sólo con público VIP presente, en un escenario parecido al de los otros keynotes.
Sentado en un sillón blanco, Ellison anunció una introducción de cinco minutos, y terminó hablando más de 20. Recién ahí lo entrevistó Seema Verma, vicepresidenta ejecutiva de Oracle Health y durante el primer gobierno de Donald Trump administradora de Medicare y Medicaid, los programas de salud pública de Estados Unidos.
El fundador habló de salud, de inteligencia artificial, de ingreso universal y de abundancia. Dijo que la mayoría de los cánceres va a desaparecer en cinco años, y con seguridad en 10, y que no será sólo para la gente muy rica de Nueva York o California. Propuso dejar de cobrarle impuestos al trabajo humano y cobrárselos al valor que agregan los robots. "Todos vamos a ser muy ricos. Más sanos, más ricos y ojalá más sabios", dijo.
Cuando terminó Ellison, quedaba harto rato libre hasta la fiesta de cierre a las 21:00, con Maroon 5. Yo aproveché de partir al aeropuerto.
En tres días en Las Vegas no aposté ni un dólar.