Nueva Zelanda mantiene las tasas en el 2,75% contra pronóstico, pero anticipa posibles subidas
Por Lucy Craymer
AUCKLAND, 28 oct (Reuters) - El banco central de Nueva Zelanda mantuvo el miércoles su tasa oficial de referencia en el 2,75%, en una votación reñida que sorprendió a los mercados, pero dijo que el comité coincidió en que probablemente será necesario un mayor endurecimiento de la política monetaria, en función de las perspectivas económicas.
El dólar neozelandés caía un 1,2%, su mayor descenso diario desde marzo, mientras las tasas de los "swaps" a dos años bajaban 10 puntos básicos, después de que la decisión tomara por sorpresa a los inversores y contrariara las previsiones de la mayoría de los economistas consultados en un sondeo de Reuters.
Los mercados descontaban ahora una probabilidad del 75% de una subida en diciembre.
La decisión de mantener la tasa se adoptó por un estrecho margen: cuatro miembros del comité de política monetaria del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ, por sus siglas en inglés), incluida la gobernadora Anna Breman, votaron a favor de dejarla sin cambios, mientras que tres querían subirla.
"Todos los miembros del comité coincidieron en las perspectivas generales de inflación. Sin embargo, discreparon sobre el peso que otorgaban a los distintos riesgos y el momento de la respuesta de política monetaria", dijo el RBNZ en el comunicado de revisión de política monetaria que acompañó la decisión.
Al comentar la trayectoria de la tasa de referencia, Breman dijo que, en su reunión de septiembre, el comité preveía nuevas subidas en las siguientes reuniones. El miércoles, "el comité debatió la posibilidad de que las tasas lleguen incluso a niveles más altos de lo que señalamos en la reunión de septiembre", afirmó en una rueda de prensa.
El banco central había subido la tasa de referencia en sus dos reuniones anteriores ante la preocupación de que la inflación se situara fuera de su rango objetivo del 1% al 3%. Sin embargo, la tasa sigue muy por debajo del máximo del 5,5% de agosto de 2024, tras el cual el banco central inició un rápido ciclo de flexibilización monetaria en un contexto de dificultades económicas y moderación de la inflación.