'Nuestra apuesta por Colombia es total': entrevista a Carlos Casado, nuevo presidente de Holcim Colombia
Holcim quiere ampliar su presencia en Colombia con una la inversión de 485 millones de dólares en activos de Cemex, una operación que, según su nuevo presidente en el país, Carlos Casado, le permitirá triplicar su capacidad de atender a los clientes. El proceso está pendiente de la aprobación final de la Superintendencia de Industria y Comercio SIC, y la compañía apunta a comenzar a operar con la nueva estructura el próximo año.El ejecutivo encuentra oportunidades en las necesidades de infraestructura, el déficit de vivienda y las mejoras que requieren millones de hogares. Sin embargo, advierte que las tasas de interés, la inflación y las limitaciones de las familias para ahorrar e invertir obligan a mirar el corto plazo con cautela. Para acelerar la recuperación, considera fundamentales la confianza, la estabilidad jurídica y la cooperación entre el sector público y las empresas.
En entrevista con , Casado explica que su propósito es ampliar la escala de Holcim y desarrollar una oferta de materiales y soluciones que permita construir con mayor eficiencia. También detalla el apoyo de la compañía a la reconstrucción tras el terremoto y el papel que tendrán la innovación, la tecnología y la sostenibilidad en su estrategia.
¿Con qué panorama se encuentra al asumir la presidencia de Holcim Colombia?
Vemos el futuro con optimismo. Los fundamentos del país, las necesidades de desarrollo de infraestructura y un déficit habitacional superior al 25 por ciento nos permiten pensar en cómo acompañar el crecimiento de Colombia. En el corto plazo queremos ser realistas. Hemos intercambiado opiniones con Camacol, con presidentes de otras compañías del sector y con la administración. Las tasas de interés, la inflación y la capacidad de las familias para ahorrar e invertir, que en muchos casos es limitada, nos hacen mirar el presente con cierta cautela. Además, la nueva administración tendrá que trabajar en el déficit fiscal, seguramente con políticas de contención. En cualquier caso, nuestra apuesta por Colombia es total. Estamos realizando una inversión muy importante en activos estratégicos para construir la plataforma líder del sector en el futuro.
¿Qué significa la inversión de 485 millones de dólares en los activos de Cemex?
Es una inversión que anunciamos a principios de año en activos estratégicos existentes en el mercado, para construir una plataforma líder de productos y soluciones sostenibles. Cuando hablamos de liderazgo nos referimos al tamaño, porque vamos a triplicar nuestra capacidad de servir a los clientes, y también al alcance, con mucha más presencia en las regiones y, en particular, en las grandes ciudades. Pero lo más importante es el impacto que podemos tener en el mercado. Vamos a transformar la compañía y preparar una propuesta de valor más potente, con capacidad de innovar y traer productos que respondan a los desafíos constructivos que vienen. Nuestra apuesta es por un crecimiento rentable y sostenible.
¿En qué etapa está esa operación y cuándo esperan comenzar a trabajar con la nueva estructura?
La inversión es de 485 millones de dólares. Hoy estamos a la espera de la decisión de la SIC para obtener la aprobación final y apuntamos a arrancar con la nueva compañía el año que viene.
¿Cómo está viendo el comportamiento del sector y dónde encuentra las mayores oportunidades?
El sector apunta hacia un cierto punto de inflexión. Al cierre de septiembre vemos que el gasto en construcción está subiendo alrededor de un 2 o 2,2 por ciento y, específicamente en cemento, observamos un crecimiento del 4,1 por ciento. Sin embargo, ese crecimiento es asimétrico, toda vez que no se presenta en todas las regiones ni es similar en todos los segmentos. En infraestructura estamos viendo un crecimiento de dos dígitos, apoyado en grandes obras en curso, como el metro y los proyectos energéticos. También hay proyectos que pueden darle continuidad a ese crecimiento el año que viene. En vivienda encontramos las contradicciones del corto plazo. Hay una necesidad muy importante, pero no se está traduciendo en el desarrollo que requiere el país.
¿Qué tan grande es esa oportunidad en vivienda y qué hace falta para aprovecharla?
El déficit cuantitativo, es decir, las viviendas nuevas que se necesitan, es de casi un millón. Cuando hablamos del déficit cualitativo y de las necesidades de mejorar o rehabilitar vivienda, estamos hablando de casi 3,8 millones. Sin embargo, a septiembre se habían entregado unas 120.000 viviendas en 2026, frente a una necesidad de alrededor de 250.000 anuales, según los datos que manejamos y hemos cotejado con el Ministerio de Vivienda. Además, las obras iniciadas, que van a aportar volumen el año que viene, muestran una caída de dos dígitos. Tenemos que crear un clima de confianza que se traduzca en inversión y crecimiento. Según las cifras que vimos en Camacol, el sector está listo para arrancar 1.400 proyectos, equivalentes a 250.000 viviendas y una inversión de casi 98 billones de pesos, que se desarrollaría en tres años. Eso permitiría movilizar al sector y también al comercio, los servicios y el empleo.
¿Cómo se prepara Holcim para participar en esas oportunidades?
Esta inversión nos dará la escala para desarrollar una nueva propuesta de valor, adaptada a las necesidades del país. En obra nueva hablamos de productos tradicionales, como cementos, concretos y sistemas constructivos, a los que se les exigirán mejores desempeños para ayudar a construir mejor. En rehabilitación y mejoramiento de viviendas existentes hablamos de productos más especializados, con soluciones específicas, como morteros, adhesivos, pegamentos, pinturas y revoques. Todo ello nos ayudará a construir más con menos.
¿Qué condiciones necesitan para que las inversiones y los proyectos avancen?
Es fundamental la cooperación público-privada para reactivar el sector. Necesitamos un marco jurídico estable, que dé previsibilidad a las inversiones y a su desarrollo, y agilidad en los procesos administrativos. Nos consta que el Gobierno está trabajando en ello. También es importante la estabilidad de los indicadores macroeconómicos. Hay inversiones que empresas como la nuestra hicieron en el pasado y que quizá no se han capitalizado por los tiempos administrativos. Darles curso a esos proyectos, licencias y permisos puede generar un ambiente positivo para que otras se sumen e inviertan. También vemos con interés mecanismos como obras por impuestos y obras por regalías, que pueden complementar los proyectos en marcha.
¿Qué papel está desempeñando la compañía en la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto?
Llegué a Colombia el 10 de agosto y viví el terremoto con mi equipo al entrar a la oficina. Desde el primer día hemos intentado estar al lado de nuestros colaboradores, dando soluciones habitacionales a quienes resultaron afectados. También hemos acompañado el programa de reconstrucción con productos y nuestras capacidades. Los equipos de Colombia y Latinoamérica donaron el equivalente a un día de salario, y la compañía duplicó ese aporte. Estamos hablando de una donación de 2.000 millones de pesos, que canalizamos a través del Ministerio de Vivienda. Además, participamos en iniciativas de construcción y entrega de viviendas.
¿Cómo contribuir a que esa reconstrucción avance con mayor rapidez y calidad?
El problema no es solo de presupuesto. También es de ejecución, velocidad y capacitación de las personas que van a trabajar. Pusimos a disposición del Ministerio de Vivienda una plataforma itinerante que llamamos Escuela Colombiana de la Construcción. Está dirigida a profesionales que quieran conocer más sobre soluciones sismorresistentes, para garantizar la durabilidad de lo que se está haciendo. También busca formar a personas que trabajan en autoconstrucción y quieren realizar mejoras o reparaciones menores en sus viviendas.
¿Cuál es el siguiente paso?
El próximo año estaremos concentrados en transformar la compañía y desarrollar esa nueva propuesta de valor para ayudar a Colombia a construir mejor, construir más con menos y contar con productos más sostenibles. Después de la integración y la transformación, esperamos que lleguen oportunidades de crecimiento impulsadas por las necesidades de infraestructura, conectividad entre regiones y cierre del déficit habitacional. Ante cualquier oportunidad de crecimiento, ahí estaremos.
¿Cómo se traducirá la experiencia internacional de Holcim en nuevos productos para Colombia?
Parte de la propuesta que vamos a desarrollar con la integración de estos activos consiste en tener la escala para industrializar el potencial del Grupo Holcim. En nuestros laboratorios de investigación y desarrollo estamos trabajando en los productos que se van a consumir en el mercado dentro de tres a cinco años. La idea es tener la capacidad para traerlos y responder a las necesidades constructivas de infraestructura, construcción y vivienda en altura.
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