Marc Márquez llega a Lusail con una opción al título y la duda del estado de Jorge Martín
Redacción deportes, 4 nov (EFE).- El español Marc Márquez (Ducati Desmosedici GP26) llega al Gran Premio de Catar de MotoGP, que se disputa este fin de semana en el circuito de Lusail, con una opción matemática al título y con la gran duda de cuál será el estado de forma de su rival más directo, el también español Jorge Martín (Aprilia RS-GP).
El nueve veces campeón del mundo de motociclismo, siete de ellas en la categoría reina de MotoGP, necesita tener tras el Gran Premio de Catar treinta puntos más que Jorge Martín (actualmente le aventaja en 44) y siete más que el italiano Marco Bezzecchi (Aprilia RS-GP) (-67 antes de la prueba), para ser matemáticamente inalcanzable camino de su décimo título mundial.
No es un objetivo fácil de lograr salvo que medie caída o ausencia por lesión, como podría suceder en el caso de Jorge Martín, pues aunque el piloto madrileño de San Sebastián de los Reyes lo intentó en Sepang, al final tuvo que desistir de completar el gran premio.
Una fractura del radio de su brazo derecho, aunque haya sido limpia y sin desplazamiento, es una fractura; quizá en algún otro tipo de deporte o actividad cotidiana podría ser llevadera, pero para pilotar una moto de MotoGP, frenar, acelerar y cambiar de dirección de manera constante se antoja mucho más complicado por el esfuerzo necesario.
Martín habrá tenido una semana más para recuperarse y podría afirmarse sin temor a equivocarse que estará en Lusail, lo que no está tan claro, al ciento por ciento, es que llegue en condiciones de rendir en plenitud de facultades físicas, lo que puede suponer una ventaja para Marc Márquez.
Aunque también es cierto que las estadísticas no le han sido excesivamente favorables a Marc Márquez en ese escenario, en el que sólo ha ganado en dos ocasiones, la primera de ellas en 2014 con Honda, y la segunda y última el pasado año, ya como piloto oficial de Ducati.
Ahí va a radicar la diferencia, pues históricamente Marc Márquez siempre ha estado en la pelea por la victoria en Lusail pero las características de Honda limitaron sus opciones finales, algo que ya no sucede con la Ducati oficial.
Marc Márquez, el pasado año, pudo ganar con solvencia la carrera, por delante de su propio compañero de equipo, el italiano Francesco \'Pecco\' Bagnaia y con la Ducati de Franco Morbidelli en la tercera posición.
Esa estadística le sitúa como favorito o principal candidato a la victoria en Catar y ese objetivo es algo que ni él mismo oculta, pues ha señalado ya en varias ocasiones que tiene que atacar, y ataca, como se vio en Australia y también Malasia, por citar exclusivamente las últimas citas del calendario del campeonato del mundo.
Todo dependerá de lo que sean capaces de hacer sus rivales, los dos más directos Jorge Martín, que seguro no llegará al ciento por ciento físicamente, y Marco Bezzecchi, que comenzó con mucha fuerza la temporada y luego se desinfló hasta lograr la victoria en Indonesia, pero sin mostrar la regularidad necesaria como para ser capaz de frenar la \'remontada\' que Marc Márquez ha hecho desde la cita de Hungría.
En esa pelea por el podio en Catar, aunque ya sin opciones prácticas en el campeonato, pueden encontrarse el español Pedro Acosta (KTM RC 16), el japonés Ai Ogura (Aprilia RS-GP) o el italiano Fabio di Giannantonio (Ducati Desmosedici GP26).
En esa lista deberían estar los españoles Raúl Fernández (Aprilia RS-GP), si la fractura de sus dedos de la mano derecha se lo permiten, pues en Malasia tuvo que retirarse antes de tiempo y su rendimiento en Catar será duda.
No así en el caso de Álex Márquez, quien después de la carrera asiática decidió pasar por el quirófano para solventar sus problemas en la clavícula derecha y la mano izquierda y será baja, al menos, hasta la carrera de Portugal.
Una ausencia destacada, aunque sus resultados no les han acompañado a lo largo de la temporada, será la de los pilotos de Yamaha, fabricante japonés que ya anunció a principios de semana que no acudirán a la carrera de Catar, por las condiciones en las que se encuentra la zona debido al conflicto bélico con Irán y los ataques de los hutíes de Yemen.
Juan Antonio Lladós