La caída de la banda de motochorros que les robaba a cambistas y se alzó con un botín de casi $100 millones
Martín R. Z. , dueño de una financiera, llegó puntualmente a la cita en Saavedra. Había sido contactado por una persona que dijo ser conocida de un amigo; le explicó que debía cambiar 20.000 dólares . No sospechó nada y llevó el dinero para hacer la operación. Tocó el timbre en el lugar que le habían indicado y esperó. En un mensaje de WhatsApp, el supuesto cliente le preguntó si ya estaba en la puerta. Después todo fue rápido. Dos motos se subieron a la vereda. Un ladrón se bajó y, mientras le apuntaba con una pistola, le ordenó: "¡La mochila o te mato!" . El cambista no lo dudó: resignado, le entregó el bolso donde tenía guardados 32 millones de pesos . Los motochorros escaparon a toda velocidad.
Eran las 14 del 30 de marzo pasado. El robo ocurrido en Ramallo al 4500 sería el primero de una serie de atracos protagonizados por una banda de delincuentes que, hasta que fue desbaratada, se alzó con un botín de casi 100 millones de pesos.
Así surge de una reciente resolución firmada por el juez nacional en lo criminal y correccional Darío Bonanno en la que procesó con prisión preventiva a los integrantes de la organización criminal por los delitos de asociación ilícita y robo agravado.
"Más allá de las calificaciones legales atribuidas, corresponde ponderar la gravedad de las conductas investigadas, en cuyo desarrollo habrían intervenido varios sujetos que, mediante una distribución de roles, desplegaron maniobras engañosas para abordar a distintas víctimas y desapoderarlas de sus pertenencias, recurriendo para ello a un elevado grado de violencia", sostuvo el magistrado Bonanno en la resolución, a la que tuvo acceso LA NACION .
Tras el robo en Saavedra, la banda volvió a actuar 48 horas en el barrio porteño de Núñez. Pero el plan criminal fracasó porque la víctima, un oficial inspector retirado de la Policía de la Ciudad, se resistió a los tiros, hirió a Tomás Sobre , uno de los delincuentes, e impidió que le robaran 24.660.000 pesos .
Ese intento de robo ocurrió en Vedia al 2100 y respondió al mismo modus operandi que el atraco sufrido 48 horas antes por Martín R. Z. en Saavedra.
Juan Carlos Márquez Da Silva llegó a un domicilio donde debía entregar un "paquete". Mientras esperaba a que lo atendieran, fue interceptado por motochorros que se habían subido a la vereda.
La secuencia fue grabada por una cámara de seguridad. La filmación muestra cómo el policía retirado se bajó de su moto, se sacó el casco y lo apoyó sobre el asiento. Después caminó unos metros y tocó el timbre allí donde tenía que entregar el "paquete". Mientras esperaba a ser atendido, se le acercaron dos motochorros por la vereda.
"¡Dame el bolso!" , espetó uno de los ladrones después de bajarse de la moto. Enseguida, los dos motochorros le revisaron los bolsillos del pantalón y de la campera. Hasta entonces, Márquez Da Silva no opuso resistencia.
"Seguidamente arribó otra moto que llevaba a bordo a otros dos delincuentes. Uno de ellos le exhibió [a la víctima] un arma de fuego y el otro —el imputado Sobre— se aproximó al damnificado para requisarlo. En dicha circunstancia, la víctima logró empujar a Sobre, alejándose unos pocos metros de él, extrajo su arma y le efectuó un disparo que impactó en una de sus piernas, dándose a la fuga los otros tres delincuentes", según se desprende del expediente judicial.
El momento en que Juan Carlos Márquez Da Silva sacó su arma e hirió al motochorro no quedó registrado por la filmación, pero la grabación registró el sonido del disparo, los gritos del policía retirado y la respuesta de Sobre.
En la investigación de los ataques ocurridos en Saavedra y Núñez participaron el y su equipo de trabajo. Otros asaltos ocurridos en Villa Santa Rita, Barracas, San Cristóbal y Villa General Mitre quedaron bajo análisis del fiscal Andrés Madrea .
Una calificada fuente judicial explicó a LA NACION que ninguno de los robos adjudicados a la banda fue al voleo .
"La investigación no terminó. Se continúa con la pesquisa para determinar cómo obtenían la información sobre el dinero que las víctimas llevaban encima", dijo un detective que interviene en el caso.
De la organización criminal no solo fueron víctimas cambistas y financistas; también hubo personas que fueron asaltadas cuando iban a concesionarias para comprar un vehículo, según surge del expediente judicial.
Por ejemplo, el 15 de mayo pasado, a las 13.55, Carlos Alberto C. estacionó su auto en Iberá y Montañeses, en Núñez, y se dirigió a una concesionaria situada en la Avenida del Libertador al 6900. En una bolsa llevaba 27.000.000 de pesos.
"Al arribar a la puerta del establecimiento, fue interceptado por varios delincuentes, cuya cantidad no pudo precisar, quienes comenzaron a propinarle golpes y le sustrajeron la bolsa en la que transportaba el dinero. Acto seguido, los agresores se dieron a la fuga a bordo de varias motos que los aguardaban en las inmediaciones, mientras un automóvil les brindaba apoyo. La víctima recordó que, horas antes del robo, se había trasladado en su auto hasta la intersección de San Martín y la avenida Corrientes, en el microcentro, donde un hombre cuyos datos no recordaba le había entregado la suma sustraída en el marco de una operación de compraventa de divisas", detalló el juez Bonanno en su resolución.
Tres días antes, la banda había protagonizado otro robo en el barrio de Barracas. La víctima fue un hombre al que le sustrajeron 20.000.000 de pesos que tenía para comprar un Volkswagen Vento.
"En virtud de su interés en adquirir dicho rodado, la víctima, antes de dirigirse al lugar pactado para el encuentro en el que ocurrieron los hechos, pasó por una oficina situada en Perón y Maipú, en el barrio de San Nicolás, donde tenía dinero guardado. Al llegar para hacer la operación, fue abordado por dos delincuentes, quienes le gritaron '¡Quedate quieto que te quemo!'. En aquella circunstancia, mientras uno de los ladrones le sustraía el maletín, en el cual guardaba la suma de 20.000 pesos y un contrato de alquiler, el restante lo requisaba y le propinaba golpes. Luego, aparecieron en escena dos motos, las cuales fueron abordadas por los referidos delincuentes y se dieron a la fuga", explicó el magistrado en la resolución donde procesó a los sospechosos.
Fuentes judiciales resaltaron el trabajo realizado por distintas dependencias de la Policía de la Ciudad, como la División Robos y Hurtos, la División Investigaciones y la División Análisis de Imágenes , entre otras, que permitió identificar a los sospechosos.
Los imputados fueron acusados de "haber integrado una organización dedicada a concretar una pluralidad indeterminada de delitos, principalmente contra la propiedad, pero que incluyó también la disposición constante de armas de fuego, piezas y municiones, y de otros objetos provenientes de delitos previamente cometidos", sostuvo el juez Bonanno en el citado auto de procesamiento.
El magistrado agregó: "A través de la investigación desarrollada hasta el momento, se puso en evidencia que la referida agrupación y las consecuentes maniobras ilícitas desplegadas en tal contexto habrían tenido ocurrencia en esta ciudad de Buenos Aires, sin descartarse aún otros ámbitos" donde también podrían haber concretado sus golpes.
Por Gabriel Di NicolaMotochorrosConforme a
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