La AfD alemana se replantea sus raíces antieuro ante el avance de la ultraderecha en Europa

Por Reuters News

Por Miranda Murray

- El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania, fundado hace más de una década en oposición a la gestión de la crisis del euro por parte de la UE, está reajustando su visión de Europa a medida que tanto la formación como sus aliados en el extranjero ganan fuerza.

Tras una victoria histórica en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt celebradas en septiembre, el partido más popular de Alemania según las encuestas nacionales parece ahora más cerca que nunca de entrar en el Gobierno a nivel nacional antes de que termine la década.

Esta perspectiva está suscitando un debate sobre cómo equilibrar una identidad antisistema con la necesidad de parecer un socio creíble para posibles aliados tanto en el país como en el extranjero.

Fundada en 2013 en un contexto de indignación por los rescates a otros miembros endeudados de la zona del euro, AfD comenzó su andadura como un movimiento contrario a la moneda única.

Aunque posteriormente amplió sus críticas a la propia Unión Europea, ganó popularidad sobre todo por su oposición a la inmigración, una línea que, según sus detractores y la agencia de inteligencia nacional, se acerca peligrosamente al supremacismo y la xenofobia que marcaron el pasado reciente de Alemania.

LA IDEOLOGÍA DE EXTREMA DERECHA GANA TERRENO EN TODA EUROPA

AfD rechaza las acusaciones de extremismo, y muchos de sus miembros sostienen ahora que la creciente aceptación de opiniones de extrema derecha más radicales y la influencia cada vez mayor de partidos afines en otras partes de Europa hacen que reformar el bloque desde dentro resulte más productivo que abandonarlo por completo.

"Nunca desde el final de la Segunda Guerra Mundial han sido mejores las perspectivas de reformar la UE de acuerdo con nuestra visión", dijo el diputado nacional de AfD Sebastian Muenzenmaier.

Sin embargo, el objetivo de abandonar el euro —tan querido por muchos de los fundadores y primeros simpatizantes de AfD— ha resultado más difícil de abordar.

Miembros más jóvenes, como Jean-Pascal Hohm, de 29 años y líder de la sección juvenil del partido, "Generación Alemania", sostienen que las posturas de línea dura respecto a Europa podrían complicar la vía más realista de AfD hacia el poder federal: una eventual cooperación con los demócratas cristianos conservadores (CDU) del canciller Friedrich Merz, que actualmente descartan cualquier alianza.

El mes pasado, la copresidenta de AfD Alice Weidel presentó en el Parlamento Europeo de Estrasburgo un documento estratégico sobre un "New Deal" (en referencia al conjunto de reformas económicas y sociales implementadas en EEUU durante los años 1930 para superar la Gran Depresión) para Europa junto con sus aliados del grupo "Europa de las Naciones Soberanas" (ESN).

El documento deja de hacer hincapié en la salida de la zona del euro y de la UE para centrarse, en su lugar, en la renegociación de los tratados con el fin de establecer una unión más flexible.

Propone un mecanismo de "exclusión voluntaria" para los miembros que rechacen las políticas comunes en materia de gasto en defensa o inmigración, por ejemplo, así como una aplicación más estricta de las normas presupuestarias, dejando abierta la posibilidad de mantener el euro.

En caso de que fracasen los esfuerzos de reforma, el documento sugiere que la cuestión de la futura orientación europea de Alemania se decida mediante referéndum.

AFD ASPIRA A UNA "EUROPA DE LAS PATRIAS"

Weidel dijo a los periodistas que AfD y ESN defendían "una unión europea, una Europa de las patrias", pero se negó a precisar si seguía deseando que Alemania abandonara la zona del euro o la UE.

Al dejar de lado su oposición, AfD seguiría un camino ya transitado por partidos de extrema derecha que han tenido éxito en otros lugares de la zona del euro.

La formación francesa Reagrupamiento Nacional hizo campaña durante mucho tiempo a favor del abandono del euro, pero fue abandonando gradualmente esa exigencia bajo el liderazgo de Marine Le Pen, en un intento por ampliar su atractivo, y ahora es la favorita para ganar las elecciones presidenciales del próximo año.

En Italia, el partido Hermanos de Italia, de la primera ministra Giorgia Meloni, ha moderado su retórica euroescéptica desde que asumió el cargo, optando por perseguir sus objetivos desde dentro de la UE.

Más cerca, el Partido de la Libertad (FPÖ) de extrema derecha de Austria, que mantiene estrechos vínculos con AfD, renunció a la mayor parte de sus posiciones antieuropeas en su camino hacia la participación en el poder dentro de las coaliciones de Gobierno nacionales.

"Austria sirve de modelo para AfD", afirmó Wolfgang Schroeder, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Kassel.

"En ese sentido, probablemente sea solo cuestión de tiempo que abandonen estas posturas", señaló Schroeder, quien añadió que no creía que esto fuera a provocar una resistencia significativa.

LA ECONOMÍA ALEMANA, BASADA EN LAS EXPORTACIONES, SE BENEFICIA DE SU PERTENENCIA A LA UE

En cualquier caso, la economía alemana está tan entrelazada con el mercado mundial y tan impulsada por las exportaciones que salir de la UE o del euro sería un desastre, señaló.

"Un movimiento de autarquía como el que desarrolló Hitler en 1933 es prácticamente imposible en estas condiciones, a menos que se esté dispuesto a arriesgarse al colapso de toda la economía nacional".

Los colegas más jóvenes de Hohm en AfD esgrimen un argumento similar, afirmando que las cambiantes realidades políticas de Europa, así como la creciente competencia de China y unos Estados Unidos menos fiables, abogan por una mayor cooperación en el bloque, y no por una menor.

"Si básicamente elimináramos la moneda común y cada uno volviera a seguir su propio camino, eso sería completamente utópico y además nos causaría un daño enorme", dijo Hohm.

"Los jóvenes europeos, independientemente de su nacionalidad, se ven a sí mismos cada vez más como europeos y están menos dispuestos a seguir librando los conflictos de sus abuelos".

Sin embargo, en el partido en su conjunto, la cuestión está lejos de estar zanjada.

Hohm presentó una resolución en un congreso celebrado en agosto en la que se decía: "Generación Alemania está comprometida con la idea europea. (…) Europa es más que un espacio económico, más que una unión monetaria y más que la Unión Europea".

Sin embargo, aunque la resolución estaba redactada para hacer hincapié en el papel de la UE a la hora de reforzar la historia y el patrimonio comunes, más que en la cooperación económica, fue retirada tras no conseguir el apoyo suficiente.

"La cuestión del euro resultó ser más controvertida de lo que esperábamos", dijo.

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