El prAÂncipe William construye una calle comercial
Nansledan es un lugar peculiar. Solo se ha construido una cuarta parte de este asentamiento cercano a Newquay, en el suroeste de Inglaterra, y pocas de sus viviendas tienen mA¡s de una dA©cada de antigA1â4edad. Sin embargo, sus estilos arquitectA3nicos son una mezcla de georgiano, victoriano y art dA©co. Los nombres de las calles estA¡n en cA3rnico, una lengua poco conocida y difAÂcil de pronunciar: Bownder An Mengleudh, Lergh Trewolek, Stret Myghtern Arthur. Sus habitantes, de una amabilidad que llega a desconcertar, de vez en cuando divisan al prAÂncipe William, quien, en la prA¡ctica, es dueA±o de los terrenos. Pero quizA¡s lo mA¡s extraA±o de Nansledan es que estA¡ construyendo una calle comercial.
De todos los elementos del paisaje urbano britA¡nico, la calle comercial es la que atraviesa mayores dificultades. Una encuesta de YouGov realizada este aA±o revelA3 que son mA¡s quienes consideran que la calle comercial de su barrio estA¡ en mal estado que quienes creen que estA¡ en buen estado. Las calles comerciales han sufrido aÂÂdA©cadas de decadenciaa y han sido aÂÂvaciadasaÂÂ, declarA3 Andy Burnham poco despuA©s de asumir como primer ministro durante el verano boreal. Los cambios en los hA¡bitos de compra han provocado que muchos locales estA©n vacAÂos o los ocupen organizaciones benA©ficas, tiendas de vapeadores, salones de mA¡quinas tragamonedas y barberAÂas.
The Economist:
RAÂase si quiere. Pronto la calle comercial de su barrio se parecerA¡ a esta.
Hoy son pocas las inmobiliarias que construyen calles comerciales en sus proyectos suburbanos. aÂÂSiempre se puede ganar mA¡s dinero a corto plazo construyendo otra casaaÂÂ, afirma Hugh Petter, autor del plan maestro de Nansledan y socio de Adam Architecture. Pero esta nueva urbanizaciA3n de Cornualles tiene un propietario poco habitual: el ducado de Cornualles, una instituciA3n con siglos de historia que proporciona ingresos al heredero del trono. El ducado, que piensa con horizontes mucho mA¡s largos que la mayorAÂa de las constructoras, intenta crear un pequeA±o pueblo suburbano, y no simplemente un conjunto de viviendas. Y cree haber encontrado la soluciA3n al problema de las calles comerciales.
Como la calle comercial de Nansledan todavAÂa estA¡ en obra gruesa, resulta fA¡cil apreciar la lA3gica de su diseA±o. En la medida en que lo permite la suave pendiente del terreno donde se levanta el pueblo, los locales comerciales se construyen a un mismo nivel. La idea es que los comerciantes puedan comenzar con un solo local pequeA±o y, si tienen A©xito, expandirse lateralmente hacia las propiedades contiguas. Sam Kirkness, director ejecutivo de desarrollo de Nansledan, seA±ala que los locales tambiA©n podrAÂan convertirse en viviendas, aunque espera que eso no ocurra.
DetrA¡s de la nueva calle comercial se estA¡n levantando dos grandes edificios. Uno, revestido de madera, albergarA¡ un supermercado de la cadena britA¡nica Tesco. El otro serA¡ un mercado techado, inspirado en un edificio muy admirado de Altrincham, un suburbio acomodado de Manchester. Los locales que rodearA¡n el mercado, la mayorAÂa de los cuales probablemente venderA¡ alimentos, podrA¡n reconfigurarse de manera aAon mA¡s radical que los de la calle comercial. DeberAÂa ser posible subdividir o fusionar los espacios comerciales de numerosas maneras.
Es acertada la intuiciA3n de que las calles comerciales necesitan ser flexibles y adaptarse a medida que los negocios crecen o fracasan. aÂÂMuchos locales de las calles comerciales son sencillamente demasiado grandesaÂÂ, afirma Jan Kattein, un arquitecto radicado en Londres que no participa en el proyecto de Nansledan. Kattein, que ha renovado numerosas calles comerciales britA¡nicas, sostiene que los pueblos y ciudades necesitan mA¡s espacios pequeA±os donde los emprendedores puedan poner a prueba una idea de negocio a bajo costo. Los diminutos espacios de aÂÂmicrocomercioa que A©l y otros arquitectos han encajado en patios interiores y recovecos de las ciudades suelen tener una gran demanda, seA±ala.
La nueva zona comercial de Nansledan no pasarAÂa de ser un elemento mA¡s de un pequeA±o proyecto inmobiliario de Cornualles de no ser por un detalle. En materia de planificaciA3n urbana, el ducado de Cornualles tiene una enorme influencia. En la dA©cada de 1990 comenzA3 a construir Poundbury, una localidad de Dorset con un nombre ridAÂculo (y, en algunos sectores, tambiA©n un aspecto ridAÂculo). Algunas de las ideas que se introdujeron por primera vez en Poundbury, como ocultar los autos en patios interiores e intercalar viviendas sociales con otras a precio de mercado, son hoy habituales en los nuevos conjuntos residenciales suburbanos.
Amanda Langley, que vive en Nansledan y tiene allA una chocolaterAÂa, cuenta que suele ver a aÂÂturistas de NansledanaÂÂ: urbanistas y visitantes que sienten curiosidad por el nuevo asentamiento. Es un lugar peculiar. Pero, si los proyectos anteriores del ducado sirven de referencia, no seguirA¡ siendo una rareza. PrepA¡rese para ver otras calles comerciales que se parezcan mucho a la de Nansledan.
ArtAÂculo traducido del inglA©s por EconomAÂa y Negocios.
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