El glaciar del Mont Blanc devolvió una billetera perdida hace casi 40 años: la historia detrás del hallazgo
Allan Tramontana, un policía municipal de Alta Saboya —departamento del sureste de Francia, en la región de Auvernia-Ródano-Alpes— y arqueólogo aficionado, encontró el 4 de octubre de 2026 una billetera de cuero con los documentos de un joven desaparecido en 1989 en el glaciar de los Bossons, al pie del Mont Blanc. La investigación que siguió al hallazgo lo llevó hasta familiares de la víctima en México.
Según publicó Le Parisien, dentro de la billetera de cuero había un billete de 500 francos de la serie Pascal, boletos de tren, folletos de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF, por sus siglas en francés) y, sobre todo, el pasaporte de un joven llamado Eugenio, de 22 años al momento de su desaparición. El objeto permaneció atrapado en el hielo durante casi cuatro décadas antes de aflorar a la superficie del glaciar.
Tramontana lleva una década recorriendo el glaciar en busca de restos de dos accidentes aéreos históricos
El frente del glaciar de los Bossons, a 1.800 metros de altitud en las inmediaciones de Chamonix, es un área de búsqueda activa para investigadores y aficionados a la historia de la aviación. Sus hielos conservan restos de dos siniestros de Air India: el del Malabar Princess, en 1950, con 48 víctimas, y el del Boeing 707 conocido como Kanchenjunga, en 1966, con 117 muertos. Ambos aviones se estrellaron en las laderas del pico más alto de Europa con años de diferencia y dejaron miles de fragmentos dispersos a lo largo del glaciar.
El calentamiento global aceleró el deshielo y, con él, la salida a la superficie de objetos atrapados en el interior: partes de avión, pertenencias personales y documentos. El explorador recorre esa lengua de hielo de 7 kilómetros una vez por semana desde hace diez años, con el objetivo principal de hallar la caja negra del Boeing, que nunca apareció. Fue en una de esas salidas habituales cuando topó con la billetera del joven, un hallazgo completamente ajeno a los dos accidentes aéreos que guían su búsqueda.
El pasaporte dentro de la billetera permitió identificar al joven y rastrear a su familia
A partir del pasaporte, el policía reconstruyó la identidad del montañista e inició una búsqueda para localizar a sus allegados. Los objetos dentro de la billetera —los boletos de tren, los francos y los folletos de la SNCF— eran consistentes con el período de su desaparición, en 1989, lo que reforzó la hipótesis de que el joven estuvo en la zona del Mont Blanc ese año. La investigación cruzó fronteras y llegó hasta México, donde logró dar con familiares de la víctima, según detalló el diario francés.
La familia, que durante casi 40 años careció de información concreta sobre lo que le sucedió a Eugenio, recibió así la primera pista tangible sobre su destino. Le Parisien no precisó los detalles del contacto ni el nombre completo de la víctima.
El glaciar de los Bossons devolvió antes valijas diplomáticas, joyas y restos humanos
El hallazgo de la billetera se suma a una larga serie de descubrimientos previos en el mismo glaciar. En agosto de 2012, el Bossons entregó una primera valija diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de India con periódicos y cartas personales del vuelo del Kanchenjunga,
En 2013, otro explorador encontró una caja metálica con esmeraldas, diamantes y zafiros valuados entre 150.000 euros (unos USD 167.430) y 250.000 euros (unos USD 279.050). Al no aparecer herederos legítimos, el tesoro se dividió en partes iguales entre el montañero que lo halló y el municipio de Chamonix: la mitad municipal se destinó al Museo de los Cristales de Chamonix, mientras que la otra mitad fue entregada al descubridor, quien posteriormente subastó su lote. Con los años, también salieron a la luz restos humanos de alpinistas fallecidos en la montaña.
El investigador acumula su propia colección de vestigios: un ejemplar del Time of India, billetes de banco, un chaleco salvavidas y un cinturón de seguridad. La caja negra del Boeing permanece sepultada en el hielo y sigue siendo su objetivo principal. A medida que el glaciar retrocede por el avance del cambio climático, la cantidad de objetos que salen a la superficie continúa aumentando.