El “efecto Lula” condiciona a los activos argentinos: por qué el mercado mira con cautela las elecciones de 2027
La Argentina quedó afuera de la euforia por el triunfo de los Demócratas en Estados Unidos, pero se trata de un movimiento reflejo. Este cambio de escenario no afectará al país porque el swap de EE.UU. para el pago de la deuda en 2027 no desaparecerá y los bonos locales en estos niveles de precios vuelven a ser atractivos.
Las reacciones iniciales suelen ser de euforia o depresión en cualquier evento trascendente. El corto plazo equilibra los mercados. Por caso, que los bonos del Tesoro estadounidense hayan subido y su tasa de retorno haya retrocedido a 4,88% es una buena noticia para los títulos argentinos. También subieron los títulos soberanos de Europa y Japón. Pero si se mira el panorama más amplio, ayer el gran ganador fue China. El ETF que lo representa, el EFX, subió 4,3 por ciento.
El efecto de cualquier acontecimiento se multiplica en la Argentina. En teoría, la solidez de las cuentas fiscales debería funcionar como un escudo, pero la debilidad política termina por condicionarla. Las chances de un triunfo en las elecciones de 2027 no están aseguradas y nadie descarta una segunda vuelta. Ese escenario remite a las elecciones de Brasil: la Argentina acusa el "efecto Lula".
De hecho, Brasil reaccionó con alzas de 1,23% en la bolsa de San Pablo y una caída del dólar de 5,50 a 5,46 reales. El ETF que lo representa subió 1,7 por ciento. Por otra parte, el Banco Central brasileño dio una señal de que habrá ajuste. En su reunión de ayer mantuvo la tasa Selic en 13,7% e interrumpió cinco bajas consecutivas; en marzo pasado la tasa estaba en 15 por ciento.
Los fundamentos de la decisión fueron el deterioro de la inflación y de las expectativas inflacionarias, pese a la caída de la actividad económica, que alcanzó su nivel más bajo de los últimos cinco años.
Los efectos del triunfo deberán evaluarse a largo plazo. Los aranceles continuarán mientras Donald Trump sea presidente, aunque podría haber modificaciones acotadas, ya que no tendría margen para imponer nuevas trabas a las importaciones. Entre las más afectadas figuran las acciones vinculadas con la inteligencia artificial, un sector que ya recibió señales de la nueva gobernadora de Texas sobre una posible regulación de las tarifas y de la generación eléctrica, encarecidas por el alto consumo de esta tecnología.
La otra gran señal vino del derrumbe del petróleo de más de 8% que arrastró a todas las acciones ligadas al sector. Hay una gran apuesta a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Matías Togni, analista de la consultora petrolera NextBarrel, señaló que "la percepción del mercado, dada la magnitud de la derrota es que las aventuras militares de Trump tienen los días contados. Hasta el viernes pasado el precio del Brent tenía incorporado un ataque a Irán dentro de esta semana, pero a la luz de la debilidad política tanto dentro de Estados Unidos como afuera, presentan una oportunidad para ciertos actores que hasta ahora estaban marginados en este conflicto, particularmente China, de tener un protagonismo y concluir el conflicto por la vía diplomática".
Togni agregó que los "benchmarks" o indicadores del mercado físico ya estaban negativos la semana pasada, lo que vemos esta semana es un acople de los futuros, que tenían embebido 20 dólares de prima de riesgo. Ahora, para el gasoil es todo lo contrario, ya que esto indirectamente golpea a Putin y mejora la posición de Zelensky en Ucrania que tiene vía libre para seguir atacando refinerías en Rusia. De hecho, ya atacó una esta semana y el crack spread (la diferencia entre futuros de Gasoil y del Brent) de hecho subió un 5 por ciento. Por supuesto que esto puede cambiar en cualquier momento, pero el impacto ya se produjo.
Por eso, las Bolsas de Nueva York tardaron en reaccionaron. Después de una hora los inversores sacaron sus conclusiones y los resultados apuntan a que hay mayores apuestas a los sectores tradicionales que a los de defensa por la posible suspensión del conflicto con Irán, y a los tecnológicos.
El Dow Jones, que representa a las grandes empresas de salud, consumo, comunicaciones y bancos, aumentó 3,03 por ciento. El indicador incluye, además, tecnológicas como Microsoft, Apple, Cisco e IBM entre otras, que pueden ver acrecentadas sus utilidades si hay regulaciones en los precios de la electricidad. El S&P 500 el indicador más amplio que incluye 500 empresas, subió 1,58% y el Nasdaq el de las nuevas tecnologías fue el de menor suba con 1,44 por ciento.
El equipo de Research de Adcap Grupo Financiero opinó que "el resultado implica un sesgo negativo para los activos argentinos, aunque la dinámica electoral local seguirá siendo el principal determinante de su desempeño. Si bien el mercado anticipaba una victoria demócrata, su magnitud superó lo incorporado en los precios. Además, el resultado llega en un contexto de creciente cautela y menor apetito global por el riesgo.
"Como referencia, los indicadores de high yield (los bonos de alto rendimiento) que seguimos ya se encuentran en niveles de mediados de marzo de 2025, previos a la fuerte corrección posterior al Liberation Day. Los activos globales que más han caído en las primeras horas luego del resultado están asociados al desarrollo de tecnologías relacionadas con la Inteligencia Artificial, por cautela ante la posibilidad de mayor regulación", agregó el análisis.
Por su parte, Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, opinó que puede haber "una posible depreciación del dólar a nivel internacional que favorecería el precio de los commodities y, en un escenario de estabilidad cambiaria, mejorar parcialmente la competitividad del peso argentino frente a algunos de sus socios comerciales ¿Podría el resultado electoral dificultar el acceso a las líneas de asistencia? Consideramos que no necesariamente, dado que la utilización del Exchange Stabilization Fund (ESF), como ocurrió en 2025, no requiere aprobación del Congreso estadounidense.
"Por otra parte, una reducción sostenida del riesgo país dependerá de la evolución de la actividad económica durante el tercer trimestre y de la consolidación de señales de recuperación que contribuyan a fortalecer la confianza de los consumidores y los inversores. Esto contribuirá a alejar temores al regreso de políticas que dañan substancialmente el valor de los activos argentinos, condición necesaria para que el riesgo país retome un sendero decreciente", acotó Azicri.
Los bonos soberanos fueron los más castigados por la victoria demócrata. Las caídas fueron de hasta 1% y elevaron el riesgo país 21 unidades (+2,5%) a 852 puntos básicos.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 698 millones y el dólar mayorista bajó $5 a 1.546 pesos. El Banco Central compró 9 millones de dólares. Las reservas aumentaron USD 142 millones a USD 50.435 millones por la fuerte reacción del oro de más de 3%, debido a que el dólar cayó 0,45% en el mundo.
En la plaza financiera el MEP aumentó $10 a $1.584, mientras el contado con liquidación (CCL) tuvo una leve suba de $2 a 1.676 pesos. El "blue" bajó $10 a 1.560 pesos.
La consultora F2 que dirige Andrés Reschini indicó que el dólar "en futuros desaceleró incrementándose unos USD 43 millones luego de tres ruedas (exceptuando la de fin de octubre) con incrementos cercanos a USD 180 millones y también se contrajo el volumen operado en bonos dollar linked (DL) en BYMA".
El índice Merval de las acciones líderes bajó 2,4% en pesos y 2,6% en dólares. En el mercado overnite, anoche se operaba con la mente más fría. El Dow Jones anotaba subas de 0,20%; el S&P 500 estaba neutro y el Nasdaq de las acciones tecnológicas estaba en franca caída de casi 1 por ciento.
El oro seguía subiendo y operaba 1% arriba, mientras el dólar aceleraba su retroceso a 0,16 por ciento. El petróleo prolongaba su caída y el Brent cotizaba USD 94 (-0,5%) por barril.
La Argentina hoy podría tener un leve rebote. Hay un panorama más amplio para analizar, pero la carga de las expectativas de las próximas elecciones presidenciales limita cualquier reacción.