El BCE mantiene tipos: el mercado inmobiliario pierde fuelle a la espera de una subida en diciembre
El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido las previsiones del mercado y ha mantenido sin cambios los tipos de interés en el 2,5%.
En la reunión del 29 de octubre, la penúltima del año, el ‘Guardián del euro’ ha decidido aplazar un nuevo repunte de la tasa de facilidad de depósito al menos hasta el mes de diciembre, en un contexto marcado por la escalada de la inflación, las tensiones en los mercados de deuda y la incertidumbre económica y política en Europa. El encuentro también ha estado marcado por la confirmación oficial de que su presidenta, Christine Lagarde, dejará el cargo el próximo 7 de febrero.
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La pausa monetaria coincide con las primeras señales de enfriamiento de las compraventas de viviendas y la firma de hipotecas, que están registrando descensos interanuales y un retroceso de la demanda, mientras los precios siguen al alza y los préstamos son cada vez más caros.
Según explica Juan Villén, director general de idealista/hipotecas, “el BCE ha preferido no precipitarse con otra subida de tipos, a pesar de la fuerte presión que la inflación está ejerciendo en estos últimos meses, dejando para diciembre la decisión de subir otro 0,25%. Sin duda, los altos niveles de deuda gubernamentales, unidos a las incertidumbres económicas y, seguramente, las citas políticas próximas, han hecho inclinar la balanza hacia el lado de la prudencia. Dicho esto, los bancos no esperan, y llevan semanas revisando al alza sus ofertas hipotecarias, en algunos casos con subidas de hasta un 0,40%”.
Se firman menos compraventas e hipotecas
Tal y como esperaban los expertos, las subidas de los tipos de interés que aplicó la máxima autoridad monetaria y financiera en la eurozona en junio y septiembre coinciden con una pérdida de dinamismo del mercado de la vivienda tanto en términos de compraventas como de hipotecas.
"Aunque actualmente estamos observando una mayor inflación, todavía no hay indicios de que se esté incorporando de forma duradera. Los efectos indirectos siguen estando contenidos y los efectos de segunda ronda no son evidentes", sostiene Konstantin Veit, gestor de carteras de Pimco.
También han entrado en juego las dificultades de algunos países europeos para poner en orden sus cuentas públicas, que en las últimas semanas están agitando los mercados de deuda. Francia se encuentra en el centro de las preocupaciones de los inversores, con una deuda pública equivalente al 119% de su PIB y un déficit que superará el 5% este año, y unas previsiones que apuntan a un crecimiento económico inferior al 1% para 2026 y 2027; a lo que se añade el contexto de tensión social y disturbios y las elecciones presidenciales previstas para el próximo año.
En este contexto, la rentabilidad del bono francés a 10 años ha llegado a rebasar el 5%, su nivel más alto desde 2002, mientras que el bono español ronda el 4%; el italiano, el 4,5%; el portugués, el 3,8% y el alemán, el 3,6%.
Según explica Josefina Rodríguez, economista en Vanguard, "los rendimientos a largo plazo han subido considerablemente y los diferenciales de la deuda soberana se han ampliado, especialmente en Francia, lo que ha provocado un endurecimiento de las condiciones financieras en toda la zona euro".
Así, como resume Carsten Brzeski, jefe global de macroeconomía del banco holandés ING, “el mercado de bonos ha asumido el trabajo del BCE” y le ha permitido hacer una pausa en el ciclo de subidas de tipos.
Se espera una subida de tipos en diciembre
El consenso de analistas también coincide en que la última reunión del BCE, que se celebrará el próximo 17 de diciembre, podría saldarse con un nuevo incremento de la tasa rectora, lo que situaría la tasa de referencia en el 2,75% a cierre de año.
Para entonces, el organismo actualizará sus previsiones económicas y de inflación, como ya sucedió en septiembre y junio, justo cuando anunció las subidas del precio del dinero. El mercado da actualmente una probabilidad del 85% a que se produzca tal movimiento.
Los analistas de Bankinter apuestan por un repunte del precio del dinero en diciembre, al igual que el banco de inversión Renta 4, que afirma que esa decisión será “totalmente dependiente de la evolución de los costes energéticos y los efectos de segunda ronda en la inflación”, y con los riesgos sobre el crecimiento y sobre Francia como telón de fondo.
Cristina Gavín, jefa de Renta Fija de Ibercaja Gestión, también aventura un alza de tipos en diciembre, aunque añade que “a partir de aquí, y de cara a 2027, la evolución en los datos de crecimiento y precios que vayamos conociendo serán claves para hablar de nuevas subidas".
El relevo de Christine Lagarde
Christine Lagarde ha anunciado que dejará el cargo como presidenta del BCE el 7 de febrero de 2027, confirmando los rumores sobre su salida anticipada.
La dirigente francesa acabará su mandato antes del plazo oficial (octubre), aunque aún se desconoce si para dirigir el Foro Económico Mundial o para entrar en política su país de origen. Y uno de los nombres que suena con más fuerza para llevar las riendas de la máxima autoridad monetaria y financiera en la eurozona es Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España. El español, que tendría el apoyo del Gobierno, la oposión, los economistas y el sistema financiero doméstico, se disputará el puesto previsiblemente con el neerlandés Klaas Knot, expresidente del Banco de los Países Bajos y miembro del Consejo de Gobierno del BCE.
Según explica Matthew Ryan, responsable de estrategia de mercados de Ebury, la 'fintech' especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas participada por Banco Santander, la decisión de Lagarde "parece responder, al menos en parte, a motivos políticos. Su marcha anticipada permitiría elegir a su sucesor antes de las elecciones presidenciales francesas de primavera, en las que, según las encuestas, podría imponerse la derecha. De este modo, Macron y Merz conservarían el control sobre el proceso de designación".
Ryan opina que "el momento elegido dista mucho de ser el ideal para el BCE. La salida de Lagarde se produce en un contexto en el que la guerra de Irán mantiene la inflación muy por encima del objetivo del banco central, una situación que previsiblemente se prolongará durante algún tiempo. Los mercados europeos de deuda también se encuentran sometidos a fuertes tensiones".
Para el analista, la victoria de Klaas Knot, partidario de una política monetaria más restrictiva, "probablemente reforzaría las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés, lo que podría favorecer la apreciación del euro", mientras que la de Hernández de Cos, de perfil más moderado en materia monetaria, "previsiblemente otorgaría mayor importancia al crecimiento económico y a la estabilidad de los mercados de deuda, una cuestión especialmente relevante en un momento de fuertes tensiones sobre la deuda soberana francesa".
Aunque no espera que el relevo en la presidencia del BCE modifique la trayectoria de los tipos de interés a corto plazo, ya que "el presidente establece la agenda de la institución, en última instancia su voto es uno más dentro del Consejo de Gobierno y rara vez se impone al consenso", pide celeridad para el nombramiento del sucesor de Christine Lagarde: "Un proceso de sucesión prolongado podría introducir volatilidad adicional en los mercados en un momento de especial fragilidad. Por ello, cuanto antes se anuncie el nombre del sucesor, mejor”, concluye Ryan.
Escrito por Ana P. Alarcos - idealista/news