El BCE defiende en China las líneas de liquidez en euros
FRÁNCFORT, 21 oct (Reuters) - El Banco Central Europeo puede reforzar el papel del euro a nivel mundial y ampliar el alcance de su política monetaria proporcionando redes de seguridad de liquidez a otros países, dijo este miércoles el economista jefe del BCE, Philip Lane.
En su intervención en un acto a puerta cerrada celebrado en Shanghái bajo el título "El sistema monetario más allá del dólar", Lane señaló que la demanda de las líneas de liquidez en euros del BCE, recientemente ampliadas, había sido elevada, y que más de 30 bancos centrales habían manifestado su interés.
"Las líneas de liquidez refuerzan la confianza en la moneda y reducen los riesgos asociados, lo que favorece un uso más amplio de la misma", dijo en el acto, que formaba parte de la cumbre anual del Bund, según el discurso preparado.
Estos comentarios se producen en un momento en que los responsables de política monetaria de todo el mundo cuestionan el dominio a largo plazo del dólar a la luz de la impredecible política económica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Lane argumentó que un mayor uso internacional del euro mejoraría la capacidad del BCE para cumplir su mandato de inflación, al ampliar el impacto global de la política monetaria de la zona del euro.
Señaló que el mecanismo EUREP del BCE, que permite a los bancos centrales extranjeros obtener euros a cambio de garantías denominadas en la moneda única, podría impulsar los mercados de bonos en el bloque de 21 países, especialmente a través de un aumento de las compras por parte de los gestores de reservas oficiales.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo recientemente que el banco también estaba revisando su red de líneas de "swap" de divisas, que permiten a los principales bancos centrales —entre ellos la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Popular de China— intercambiar sus propias monedas por euros.
Lane señaló que este tipo de acuerdos pueden fomentar el endeudamiento en euros, pero deberían reservarse para los bancos centrales de economías con estrechos vínculos financieros con la zona del euro y una clara capacidad para reembolsar sus pasivos en euros.