Desde mallas dinámicas a planes de evacuación: los preparativos de otros municipios ante riesgo de aluviones
El feroz aluvión del 8 de octubre ocurrido en Las Condes no solo preocupó a la comuna del sector oriente. A casi tres semanas de la tragedia ya son varios los municipios que se encuentran en zonas cordilleranas que han comenzado a adoptar medidas para prevenir este tipo de desastres o gestionar mejor las crisis en caso de que algo así ocurra. Otros, en tanto, aseveran que desde antes del suceso en San Carlos de Apoquindo ya contaban con medidas de resguardo.
Ese es el caso de Lo Barnechea, liderada por Felipe Alessandri. En sus quebradas la comuna ya tiene mallas dinámicas, plataformas que sirven para contener el barro, las piedras y los sedimentos. Están instaladas tras un aluvión en 2021 y requieren limpieza y mantención.
El problema en Las Condes fue que el proyecto de mallas dinámicas similar no se había comenzado a instalar pese a que se sabía desde finales del año pasado que había un riesgo de aluvión luego de un incendio forestal que destruyó la cobertura vegetal.
En Lo Barnechea el municipio ha desarrollado durante todo el año un trabajo de prevención, lo que incluye inversiones en infraestructura, limpieza de cauces, monitoreo de quebradas y preparación de equipos de emergencia, bajo la creencia, dicen en el municipio, de que no se puede comenzar a trabajar recién cuando hay pronósticos de lluvia.
Ahí se gastan 28 mil UF anuales en un programa de limpieza y mantención de cauces, así como 4 mil UF anuales en mantención de sumideros y retiro de sedimentos e inversión en maquinaria e infraestructura. Además hay monitoreo de puntos críticos en las quebradas Huallalolén, Ñilhue y Seca, además de sectores cercanos a los ríos Molina y San Francisco.
El municipio dice disponer de equipos de emergencia, maquinaria pesada, vehículos, cámaras y drones para supervisar las condiciones del territorio, junto con protocolos de coordinación con Senapred, Carabineros, Bomberos y otros organismos públicos.
El alcalde asevera que "los últimos temporales han demostrado la importancia de ese esfuerzo, pero no podemos confiarnos. Por eso seguimos insistiendo ante el MOP en la limpieza de las mallas dinámicas y, al mismo tiempo, ya estamos preparándonos para enfrentar las altas temperaturas y el riesgo de incendios durante el verano. Nuestra responsabilidad es anticiparnos a las emergencias, no esperar a que ocurran para actuar".
En La Reina, donde el alcalde es José Manuel Palacios, se ha implementado un plan que contempla la limpieza de sumideros, el monitoreo de la Quebrada de San Ramón con vuelos de drones y sensores de caudales de agua, además de la entrega de información a vecinos como gráficos y planes preventivos. También se aporta con sacos de arena y nylon, se hacen podas y talas preventivas y hay gestiones con empresas como Enel y Aguas Andinas ante cualquier emergencia.
El alcalde señala que "estamos reforzando el monitoreo de la Quebrada de Ramón mediante drones y sensores que permiten vigilar el caudal de agua en tiempo real, además de supervisar el Canal San Carlos y la Quebrada Caballero de la Montaña, esta última en coordinación con Peñalolén". Además añade que "nuestro foco es anticiparnos a los riesgos y proteger la seguridad de nuestros vecinos".
En La Reina también anunciaron un "Plan de Evacuación" que pone el foco en las zonas afectadas por el aluvión de 1993. Ahí se identificaron algunas "zonas seguras" -como las avenidas Francisco Bilbao y Fernando Castillo Velasco- además de la instalación de 7 señaléticas de emergencia y la creación de un sistema de mensajería SMS con las alertas. También hay videos educativos.
Otra comuna cerca de la cordillera es Peñalolén de Miguel Concha, donde el municipio ha estado utilizando infraestructura para el resguardo de aluviones tras el ocurrido en 1993 en la Quebrada de Macul. Ahí ya se han construido siete piscinas decantadoras en 1994, con una capacidad de 450 mil metros cúbicos. De hecho, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, la destacó como la única de las 10 de alto riesgo identificadas en la RM que tiene obras de control aluvional.
Hay otra quebrada -Nido de Águila- donde hay 13 piscinas, aunque más pequeñas. La semana pasada, en tanto, equipos del Ministerio de Obras Públicas y del Gobierno Regional Metropolitano junto con la Municipalidad de La Florida trabajaron en sacar el barro.
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