¿Cuáles son las opciones de Lula para ministro de Hacienda en Brasil?
Por Marcela Ayres y Lisandra Paraguassu
BRASILIA, 26 oct (Reuters) - La fuerte caída del lunes de los mercados brasileños, tras la sorprendente reelección del presidente de izquierdas Luiz Inácio Lula da Silva, está presionando al veterano líder para que elija a un ministro de Hacienda capaz de transmitir una imagen de disciplina fiscal y tranquilizar a los mercados.
Según algunas fuentes, es probable que Lula se tome su tiempo para tomar una decisión. Sin embargo, tres de ellas, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que han surgido dos nombres: el vicepresidente Geraldo Alckmin y Rafael Fonteles, el gobernador reelegido del estado de Piauí, quien revitalizó la campaña de Lula, que se encontraba en horas bajas tras quedar por detrás del senador de derecha Flávio Bolsonaro en la primera vuelta.
A continuación, un resumen de las opciones de Lula:
¿QUIÉN ES FONTELES?
Fonteles, un matemático de 41 años, es considerado un tecnócrata con disciplina fiscal capaz de tender un puente entre el Gobierno de Lula y los inversores recelosos.
Tiene un máster en economía matemática y ocupó el cargo de secretario de Hacienda de Piauí entre 2015 y 2022. También completó dos mandatos al frente de la Comsefaz, que agrupa a los secretarios de Hacienda de los estados.
¿QUIÉN ES ALCKMIN?
Alckmin, de 73 años, procede del Partido Socialista Brasileño y fue en su día rival de centroderecha del presidente, frente al que perdió en las elecciones presidenciales de 2006. También fue gobernador de São Paulo durante dos mandatos y exministro de Comercio y Desarrollo.
Reuters informó a principios de este mes de que Lula estaba barajando la posibilidad de nombrar a Alckmin ministro de Hacienda para reforzar su credibilidad fiscal y ganarse a los votantes de centro.
¿QUÉ JUEGA A FAVOR O EN CONTRA DE FONTELES?
Fonteles cobró protagonismo en la campaña de Lula tras la reorganización que siguió a que Lula quedara por detrás de Bolsonaro en la primera vuelta.
Miembro del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, es un aliado cercano del exministro de Educación de Lula y senador electo Camilo Santana. Ambos trabajaron juntos en la campaña de Lula en el noreste de Brasil, donde el presidente consiguió una ventaja abrumadora.
En su discurso de victoria, Lula agradeció a Fonteles su papel en la campaña, pero señaló que el gobernador aún tenía una "misión que cumplir en Piauí", lo que algunos aliados interpretaron como una señal de que podría mostrarse reacio a incorporarlo al gabinete tan pronto.
¿QUÉ JUEGA A FAVOR O EN CONTRA DE ALCKMIN?
En su discurso de victoria, Lula elogió profusamente la lealtad de Alckmin e incluso le cedió el micrófono antes de tomar la palabra él mismo. Lula quiere un ministro de Hacienda en el que confíe plenamente, dijo una de las fuentes, y Alckmin es alguien en quien Lula confía "al 100%", señaló otra fuente.
"Hoy en día hay muy pocas personas fuera del PT que tengan ese tipo de relación con Lula", dijo una de las fuentes.
Sin embargo, Lula podría decidir finalmente mantener al actual ministro de Hacienda, Dario Durigan, según las fuentes.
Si bien Durigan carece del peso político de algunos rivales, se dice que Lula lo valora mucho y lo considera un "gestor eficaz", según una cuarta fuente.
PODRÍA DEPENDER DEL JEFE DE GABINETE
Las tres fuentes señalaron que la elección de Lula para el cargo de ministro de Hacienda está cada vez más ligada a si Lula nombra al exministro de Hacienda Fernando Haddad como su jefe de gabinete.
Haddad, miembro del PT, abandonó el Ministerio de Hacienda a principios de este año para presentarse a gobernador de São Paulo a petición de Lula —a pesar de que las encuestas apuntaban a una probable derrota— con el fin de reforzar la base del presidente en el estado más poblado de Brasil. Perdió.
Tanto Durigan como Alckmin, que no pertenecen al PT, son considerados personas cercanas a Haddad, lo que también contribuiría a garantizar la coordinación entre el Ministerio de Hacienda y el palacio presidencial.
Dos fuentes señalaron además que Lula es consciente de que, dadas las condiciones actuales del mercado, una figura del PT por sí sola tendría dificultades para frenar la caída del real brasileño o el repunte de los futuros de tasas de interés de largo plazo. Esto podría aumentar las posibilidades de que Durigan o Alckmin ocupen el cargo de ministro de Hacienda si Haddad es jefe de gabinete.