Multitud aclama al papa León en París, en el mayor acto de su gira por Francia
Por Joshua McElwee y Elizabeth Pineau
PARÍS, 26 sep (Reuters) - Cientos de miles de personas se congregaron a lo largo de toda la Avenida de los Campos Elíseos de París, mientras el papa León instaba a los católicos a encontrar la felicidad en la fe y no en las cosas materiales, en el acto más multitudinario de su visita a Francia: una misa al aire libre a la que asistieron unas 800.000 personas.
Los cánticos de "León, León" y "¡Viva el papa!" resonaron a lo largo de los aproximadamente 2 km de este bulevar arbolado, desde la Plaza de la Concordia hasta el Arco del Triunfo, mientras la gente se agolpaba contra las vallas de seguridad para ver a León cuando llegaba en un papamóvil descapotable.
El vehículo se detenía con frecuencia mientras la gente ondeaba banderas blancas y amarillas del Vaticano y el pontífice bendecía a personas con discapacidad, niños y bebés que los voluntarios le acercaban.
Entre los asistentes se encontraban Brigitte Macron, esposa del presidente francés; la líder de extrema derecha Marine Le Pen, que lidera las encuestas de cara a las elecciones presidenciales del próximo año; el primer ministro Sébastien Lecornu, y Bernard Arnault, el multimillonario presidente del grupo francés de lujo LVMH.
La multitud prorrumpió en vítores cuando el papa dio gracias a Dios en su sermón por la oportunidad de visitar Francia en una vertiginosa gira de cuatro días por tres ciudades, durante la cual busca restaurar la reputación de la Iglesia tras los escándalos de abusos que causaron conmoción en todo el país.
El papa dijo a los católicos que solo su fe les proporcionaría la verdadera felicidad. "Sólo Dios puede llenar el vacío que hay en nuestro interior".
Benoit Dedieu-Anglade, de 67 años, comentó tras la misa que le había impresionado el discurso.
"No debemos ceder ante el camino fácil ni ante las distracciones, y me conmovió cómo lo expresó en un francés tan claro y lúcido", afirmó.
ELOGIOS AL MENSAJE DE PAZ DEL PAPA
Los asistentes comenzaron a reunirse antes del amanecer para escuchar al pontífice en la misa de media tarde.
El papa, que ha condenado enérgicamente la dirección que han tomado los líderes mundiales en los últimos meses, advirtió el viernes, en un discurso pronunciado en la sede parisina de la UNESCO, el organismo de la ONU para la cultura y la educación, que la ONU y otros organismos multilaterales se encontraban en crisis.
También reiteró su frecuente llamado para que el mundo reconsidere el desarrollo de la inteligencia artificial, y señaló a los líderes franceses que la IA podría crear un futuro en el que "un paraíso de máquinas" tomara el control de la Tierra.
Asimismo, se ha pronunciado con frecuencia a favor de la paz, incluso en sus declaraciones junto a los líderes franceses en el Elíseo el viernes, aunque sus comentarios críticos con la guerra de Irán a principios de este año le valieron una reprimenda del presidente de Estados Unidos Donald Trump.
Pierre-Marie Estienne, de 36 años, estaba entre la multitud que esperaba la misa de León en el centro de París junto a su esposa y sus cuatro hijos pequeños.
"Vivimos en una época de gran materialismo", afirmó. "Hay mucho mal a nuestro alrededor, por lo que necesitamos un mensaje de esperanza y amor".
EL PAPA VISITA A LOS CATÓLICOS RECIÉN BAUTIZADOS
Francia, una nación laica en la que la separación entre Iglesia y Estado está consagrada en una ley de 1905, ha sido testigo de un descenso constante de la afiliación a la Iglesia católica desde la Segunda Guerra Mundial, lo que refleja una tendencia observada en otros países tradicionalmente católicos.
Aunque la Conferencia Episcopal Francesa señala un aumento de los bautismos de adultos —incluido un récord de 21.000 la pasada Semana Santa—, un reporte publicado por la agencia oficial de estadísticas, el INSEE, reveló que solo el 25% de los franceses de entre 18 y 49 años se identificaban como católicos, frente al 43% de una década antes.
En una visita el sábado a los católicos recién bautizados en la Universidad Católica de París, León instó a la Iglesia francesa a no mostrarse "ingenuamente optimista" respecto al reciente aumento de fieles.
"Debemos reconocer, acoger y proteger la pequeña llama que el Espíritu Santo ha encendido en la oscuridad de la noche, la diminuta semilla que se esfuerza por crecer incluso entre las espinas", afirmó.
León se desplazará más tarde el sábado a Lourdes, sede de un santuario católico. Allí se reunirá el domingo con siete víctimas francesas de abusos por parte del clero.