Los concesionarios de autos necesitan desesperadamente nuevos modelos
Algo se echa de menos en las salas de exposiciones de automA3viles del paAÂs: autos nuevos.
aÂÂEsto es muy maloaÂÂ, afirmA3 Michael DiFeo, un concesionario de Cadillac de Nueva Jersey. aÂÂHay personas que, literalmente, me dicen, aÂÂno voy a hacer un contrato de arrendamiento por este auto de nuevo. Es el mismo vehAÂculo y el precio sigue subiendo'aÂÂ.
Aunque hay una escasez en toda la industria:
EstA¡n llegando menos modelos nuevos al mercado que en cualquier otro momento de la historia reciente; una consecuencia del viraje de la industria hacia los vehAÂculos elA©ctricos y su abrupto retroceso.
SHARON TERLEP The Wall Street Journal
Los modelos nuevos atraen a los compradores de autos a las salas de exhibiciA3n y merecen precios mA¡s altos. Sin ellos, a los concesionarios no les queda mA¡s que promover diseA±os antiguos mientras los fabricantes se apresuran a producir nuevos modelos; en tanto, recurren a estilos retro, ediciones especiales y sAÂmbolos de estatus de seis cifras para que los compradores sigan interesados.
EstA¡n llegando al mercado menos modelos nuevos que en cualquier otro momento de la historia reciente. Se espera que los fabricantes vuelvan a diseA±ar el 9% de su lAÂnea de modelos en promedio entre los aA±os 2026 y 2028, muy por debajo del 14% en promedio en los Aoltimos 20 aA±os, segAon un informe del veterano analista automotor John Murphy. Esa cifra, la que tiene en cuenta los volAomenes de ventas, serAÂa incluso mA¡s baja si no fuera por el rediseA±o de General Motors de sus camionetas mA¡s vendidas.
La escasez de nuevos modelos es una consecuencia directa del giro de la industria hacia los vehAÂculos elA©ctricos y su abrupto retroceso. La apuesta de miles de millones en los vehAÂculos elA©ctricos desviA3 tiempo y dinero de los tipos de modelos que los compradores desean hoy en dAÂa, desde hAÂbridos hasta camiones con motor V8.
Los nuevos modelos son mA¡s escasos ahora que en los aA±os posteriores a la pandemia de covid, cuando la industria automotriz se detuvo, y en la secuela de la crisis de la industria derivada de la recesiA3n 2007-2009. Al menos pasarA¡ otro aA±o o dos antes de que las empresas automotrices empiecen a producir en masa nuevos modelos a su ritmo habitual, segAon analistas.
aÂÂEstamos totalmente atascados en cuanto a nuevos productosaÂÂ, seA±alA3 Murphy, exanalista de Bank of America.
Este cese temporal tiene lugar en medio de un perAÂodo de ventas de autos que ya es dA©bil en EE.UU., puesto que los compradores se resisten ante los altos precios de los vehAÂculos nuevos y buscan alivio de las alzas de precios de la bencina. Las ventas han bajado un 2% aproximadamente en lo que va del aA±o, aunque la demanda se recuperA3 en septiembre, segAon estimaciones de Cox Automotive.
GM y Ford Motor, con sus lAÂneas de camiones pesados, han perdido participaciA3n de mercado este aA±o frente a Toyota Motor, Honda Motor y Hyundai Motor, los que tienen mA¡s modelos hAÂbridos y ofertas de menor costo.
Los fabricantes automotores tambiA©n estA¡n atrasados en el despliegue de vehAÂculos del aA±o modelo 2027; un resultado de la disminuciA3n de los rediseA±os, de una tendencia de toda la industria hacia los despliegues mA¡s tardAÂos y, en algunos casos, del exceso de inventario provocado por los vehAÂculos de venta lenta, segAon analistas.
Las empresas automotrices se precipitaron a fabricar lAÂneas de vehAÂculos elA©ctricos a principios de la dA©cada, pero la demanda no cumpliA3 las expectativas y luego se vino abajo despuA©s de que el gobierno de Trump pusiera fin el aA±o pasado a los subsidios y a las normas impuestas para reducir la contaminaciA3n del aire.
Desde entonces, las empresas automotrices de todo el mundo han cancelado o postergado docenas de modelos de vehAÂculos elA©ctricos existentes o planeados, acumulando mA¡s de US$ 70 mil millones en recargos y deterioros.
Las consecuencias del cese temporal son evidentes en la concesionaria de Chrysler, Dodge y Jeep de Mark Trudell en Jackson, Michigan. El taller es un hervidero de actividad, los espacios de servicio estA¡n llenos de autos que han traAÂdo sus dueA±os en un intento por lograr que rindan mA¡s. En el exterior, el lote de autos nuevos tiene hileras de vehAÂculos sin vender.
Trudell, el gerente general, espera ansioso que Stellantis, la empresa matriz de las tres marcas, realice nuevos acuerdos para que ayude a dar un impulso a las ventas. Un punto positivo, precisA3, es el regreso del Jeep Cherokee, el que estA¡ empezando a generar mA¡s ventas.
aÂÂHay algunas cosas en el horizonteaÂÂ, manifestA3. aÂÂPero se van a necesitar tres aA±os o mA¡s llegar ahAÂaÂÂ.
aÂÂHubo un cambio importante en el mercado que ha hecho que todo el mundo reconsidere las cosasaÂÂ, seA±alA3 un vocero de Stellantis. aÂÂEsta industria no cambia de planes en forma repentinaaÂÂ.
Los ejecutivos del A¡rea estA¡n corriendo de prisa para acelerar una cartera renovada. En camino hay enormes camiones y SUV, sedanes y camionetas mA¡s pequeA±as dirigidas a compradores mA¡s preocupados del presupuesto, hAÂbridos de todos los tamaA±os e incluso nuevos vehAÂculos elA©ctricos.
No obstante, realizar el cambio implica un giro radical industrial. Tarda meses o aA±os reequipar las fA¡bricas y establecer cadenas de suministro, y justo cuando los fabricantes de automA3viles de todo el mundo tienen que hacer frente a las consecuencias negativas de las guerras comerciales de EE.UU. y las grandes alzas de los precios del combustible. La mayorAÂa de las nuevas ofertas estA¡n listas para llegar al mercado en 2028 y mA¡s allA¡.
Las empresas automotrices estA¡n dependiendo de pequeA±as modificaciones en la apariencia y caracterAÂsticas especiales para renovar sus lAÂneas, desplegando estilos retro, paquetes de pintura de ediciA3n especial y niveles de equipamiento muy especAÂficos para mantener el interA©s de los compradores.
Por ahora, hay un Jeep Wrangler engalanado con colores fluorescentes, nostalgia de la dA©cada de 1980. O un Mustang modificado cuyo precio parte en US$ 100 mil.
Ford, en especial, ha adoptado la estrategia. EstA¡ agregando versiones todoterreno de sus camionetas y SUV, una pickup Maverick compacta estilo urbano y productos vinculados con equipo para actividades al aire libre Carhartt y Filson.
El perAÂodo de escasez estA¡ afectando a los fabricantes de automA3viles en forma diferente, observA3 Erin Keating, analista ejecutiva de Cox. aÂÂSe quiere demostrar el valor de un aumento de precioaÂÂ, manifestA3.
Keating seA±alA3 que las empresas automotrices de Detroit estA¡n dejando pasar segmentos que se han vuelto populares recientemente aÂÂsobre todo, hAÂbridos y modelos asequiblesa donde los competidores asiA¡ticos con ofertas mA¡s variadas no tienen que esperar la llegada de nuevos modelos para satisfacer la demanda.
DiFeo, el concesionario de Cadillac, se enfrenta a lo que describe como una espera angustiosa de nuevos modelos. El Escalade, por ejemplo, no ha tenido un rediseA±o importante en mA¡s de seis aA±os.
Eso se debe a que la marca premium de GM apostA3 casi todo a los vehAÂculos elA©ctricos mientras sacrificaba un trAÂo de modelos bencineros. Desde entonces ha asegurado que recuperarAÂa uno de esos modelos y seguirAÂa fabricando otro que habAÂa planeado ponerle fin.
aÂÂLos nuevos autos tienen cosas nuevasaÂÂ, seA±alA3. aÂÂHay un punto en que las personas dicen, aÂÂNo voy a comprar eso'aÂÂ.
ArtAÂculo traducido del inglA©s por aÂÂEl MercurioaÂÂ.
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DecepciA3n
Las empresas automotrices se precipitaron a fabricar lAÂneas de vehAÂculos elA©ctricos a principios de la dA©cada, pero la demanda no cumpliA3 las expectativas.
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