Lo que se sabe de presunta violación grupal de estudiantes de fraternidad de la Universidad de Cornell: la denuncia y cómo respondió la institución
Una investigación penal fue reabierta en el condado de Tompkins, en Nueva York, Estados Unidos, alrededor de las acusaciones de una exalumna de la Universidad de Cornell, quien sostiene que fue drogada y agredida sexualmente por varios hombres en una casa de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024.
El caso volvió a ser objeto de atención después de que la mujer, identificada en documentos judiciales como Jane Doe, presentó en septiembre de 2026 una demanda civil de más de 100 páginas contra Cornell, la fraternidad, su hermandad y siete hombres a quienes señala de haber participado en los hechos.
Cronología del caso de Cornell University: las trabas en el proceso
De acuerdo con la información publicada por The New York Times, Jane Doe tenía 20 años y cursaba su tercer año en Cornell cuando ocurrieron los hechos que denuncia. En la demanda sostiene que, después de llegar a la casa de Chi Phi, fue obligada a consumir ketamina y posteriormente fue agredida sexualmente por varios hombres. La mujer acudió el 8 de noviembre de 2024 a la policía de Cornell para denunciar la agresión y el consumo forzado de drogas. Según el diario citado, en una declaración entregada entonces a las autoridades, Jane Doe describió como voluntario parte del consumo de drogas y de la actividad ocurrida esa noche.
La policía universitaria informó posteriormente a la oficina del fiscal del distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, y solicitó que revisara las acusaciones para determinar si existían elementos suficientes para formular cargos penales.Ese mismo 8 de noviembre, Cornell suspendió temporalmente a la fraternidad mientras adelantaba una investigación interna por posibles violaciones del Código de Conducta Estudiantil. Los estudiantes señalados por Jane Doe también fueron suspendidos temporalmente. En noviembre de 2024, la oficina de Van Houten determinó que no había pruebas suficientes para respaldar la presentación de cargos penales y el caso no continuó en ese momento.El 26 de noviembre de ese año, el presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, informó que la universidad investigaba las acusaciones y mencionó las suspensiones impuestas a la fraternidad y a estudiantes señalados. Posteriormente, el 14 de enero de 2025, Jane Doe presentó una queja ante el coordinador de la institución. La investigación interna derivó en al menos 12 audiencias realizadas por un comité de Cornell durante mayo de 2025.El 16 de septiembre de 2026, la mujer presentó la demanda civil contra Cornell, directivos universitarios, Chi Phi, su hermandad Delta Delta Delta y siete hombres. En la querella sostiene que fue drogada, agredida y violada y cuestiona la respuesta que recibió después de denunciar los hechos. El 21 de septiembre, The Cornell Daily Sun publicó un editorial en el que identificó a los siete hombres y cuestionó la actuación de los responsables de la universidad.Finalmente, el 28 de septiembre de 2026, Van Houten anunció que reabriría la investigación penal y que el caso podría ser presentado ante un gran jurado.
Los chats y las declaraciones de la víctima
Uno de los elementos que volvió a poner el caso bajo escrutinio fue la aparición de una transcripción de la entrevista de Jane Doe con la policía de Cornell. CBS News New York informó que obtuvo el documento a través de una fuente. La entrevista comenzó el 14 de noviembre de 2024, más de tres semanas después de los hechos denunciados, y continuó al día siguiente. Durante la primera jornada estuvieron presentes un investigador de la policía del campus, un defensor de víctimas y el asesor de Jane Doe.Según la transcripción divulgada por CBS, Jane Doe explicó que había bebido y consumido drogas aquella noche y que tenía lagunas en su memoria. También diferenció la actividad sexual inicial de lo que, según su relato, ocurrió posteriormente. Cuando fue interrogada sobre si había consentido el encuentro inicial, respondió: "Sí, tanto como puedo estarlo porque, repito, estaba muy borracha cuando llegué allí... Pero estaba bastante bien con todo esto".La mujer añadió en la entrevista: "Y entonces, por supuesto, me estaban golpeando al mismo tiempo. Me golpearon físicamente muy, muy fuerte". Según CBS News New York, Jane Doe manifestó que no recordaba el final de la noche "en la que fue violada" y que no sabía cuántas personas habían tenido relaciones sexuales con ella.Al describir lo ocurrido posteriormente, la transcripción recoge una afirmación de Doe: "Puedo decir con un 100% de seguridad que fui violada". La existencia de esa declaración llevó a que CBS preguntara al fiscal del distrito del condado de Tompkins por el contenido de la entrevista. El funcionario dijo que no había visto previamente esa transcripción y aseguró: "Voy a investigar este asunto porque es una novedad para mí".
El caso también incluye comunicaciones de un grupo de Snapchat relacionado con la fraternidad. CBS informó que obtuvo un video adicional de esa conversación correspondiente a la noche de los hechos. A la 1:42 de la madrugada apareció un mensaje que sugería que una mujer estaba disponible para mantener relaciones sexuales. Posteriormente, otro integrante preguntó: "¿La tienda sigue abierta?", a lo que recibió como respuesta: "Sí".
¿Qué dijo la universidad tras la reapertura de la investigación?
A través de un comunicado, publicado el pasado 28 de septiembre, la Universidad de Cornell aseguró que adelantó una investigación independiente bajo el Título IX "durante varios meses" y que el procedimiento fue separado del proceso penal. Según el pronunciamiento, durante esa indagación se aplicaron "suspensiones temporales y otras medidas restrictivas". Posteriormente, el caso llegó a una audiencia en la que un panel integrado por profesores y miembros del personal capacitados escuchó las pruebas durante varios días.La universidad señaló que tanto la denunciante como los acusados tuvieron la posibilidad de "testificar y presentar pruebas". Después de la audiencia, el panel impuso diferentes sanciones, entre ellas "expulsiones y suspensiones". Cornell también aseguró que "a ninguno de los acusados se le ofreció la oportunidad de escribir ensayos como única consecuencia de su participación". Kyle Kimball, vicepresidente de Relaciones Universitarias, sostuvo que "cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones consecuentes a los implicados es falsa". El funcionario añadió que mantener esa versión sobre las consecuencias del caso "es irresponsable, hará que las víctimas se sientan menos seguras y apoyadas, y perpetuará la falta de denuncias de agresión sexual".La institución también indicó que la fraternidad Chi Phi fue clausurada en 2024 y continúa teniendo prohibido el acceso al campus. Cornell manifestó, además, que respalda la decisión del fiscal Van Houten de permitir que la víctima presente su testimonio ante un gran jurado penal.LAURA NATHALIA QUINTERO. .
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