Las nuevas fronteras de la IA china: de camiones autA3nomos a robots y desarrollo de fA¡rmacos
Una porciA3n de papas fritas y una Coca-Cola servidas por un robot humanoide. Esta escena no estA¡ lejos de ser una realidad en China, paAÂs donde la inteligencia artificial estA¡ saliendo de los aÂÂcomputadoresa y aplicA¡ndose al mundo fAÂsico. El gigante asiatico estA¡ incorporando modelos de IA en industrias como minas, puertos, bancos, laboratorios, criaderos, fA¡bricas y tiendas, donde detecta anomalAÂas, opera maquinaria, monitorea animales y ejecuta tareas operacionales.
MinerAÂa inteligente
La potencia busca aplicar la inteligencia artificial a su enorme base industrial
MinerAÂa, agricultura, finanzas, farmacA©utica, manufactura y retail son algunos de los sectores donde ya se estA¡n desplegando soluciones que automatizan procesos y hacen realidad imA¡genes sacadas de la ciencia ficciA3n. Marta Apablaza Riquelme, desde Shanghai
Uno de los sectores donde la IA estA¡ dando el salto es la minerAÂa. En mayo de 2025, China Huaneng Group puso en marcha en la mina de carbA3n Yimin (Mongolia Interior), una flota de 100 camiones autA3nomos y elA©ctricos. Utilizan sistemas basados en IA para desplazarse en condiciones extremas y en terrenos de baja visibilidad. AdemA¡s, recopilan informaciA3n sobre el estado de los caminos y pueden alertar cuando se requieren labores de mantenimiento.
Asimismo, en las industrias quAÂmica y farmacA©utica, la IA se usa para analizar grandes cantidades de datos y apoyar el diseA±o de nuevos compuestos. Un ejemplo es el Pangu Drug Molecule Model, desarrollado por Huawei Cloud y la Academia China de Ciencias, que fue entrenado con datos de 1.700 millones de compuestos quAÂmicos. El sistema predice cuA¡les tienen mayores probabilidades de unirse a proteAÂnas asociadas a enfermedades especAÂficas. Con esa informaciA3n, los investigadores pueden identificar los compuestos mA¡s prometedores y continuar optimizA¡ndolos, al tiempo que buscan reducir la probabilidad de efectos secundarios.
En el mundo ganadero, la IA estA¡ monitoreando el comportamiento y el estado de salud de los animales de criaderos. AsAÂ, es posible detectar anomalAÂas o cambios de comportamiento aÂÂcomo una concentraciA3n inusual de los animales en un mismo lugara y alertar al encargado.
Estas tecnologAÂas tambiA©n permiten contabilizar automA¡ticamente los animales mediante cA¡maras, facilitando el registro y seguimiento de operaciones.
Y en el retail, la transformaciA3n es visible directamente para los consumidores. Robots comienzan a incorporarse en funciones de atenciA3n y venta, mientras otras herramientas permiten elaborar mapas de calor para analizar el comportamiento dentro de los espacios comerciales.
El avance de estas tecnologAÂas en China abre tambiA©n la pregunta sobre cuA¡les de estas aplicaciones podrAÂan tener mayor impacto en nuestro paAÂs. Para Camila Mohr, socia y CEO de Innspiral, la oportunidad estA¡ en aquellas industrias donde el paAÂs ya cuenta con escala y experiencia: aÂÂMinerAÂa gestionada de punta a punta con IA, puertos inteligentes y una agroindustria mA¡s productivaaÂÂ. Y agrega un A¡mbito menos evidente: los robots de servicio. aÂÂChile estA¡ envejeciendo rA¡pido, y la automatizaciA3n de tareas de cuidado y servicio serA¡ una necesidad, no un lujoaÂÂ, dice.
Para Mohr, Chile ya cuenta con algunas de las condiciones necesarias para avanzar en sectores como minerAÂa, salmonicultura y agroexportaciA3n. aÂÂEn esos sectores el problema no es tecnolA3gico, sino de decisiA3n: la infraestructura existe, lo que falta es pasar de pilotos aislados a transformar la operaciA3n completaaÂÂ.
Agentes industriales
En la manufactura china, la IA tambiA©n estA¡ siendo utilizada para que los robots aprendan a realizar tareas a partir de movimientos humanos. Mediante dispositivos equipados con cA¡maras y sensores tA¡ctiles es posible registrar la posiciA3n y el movimiento de los dedos, identificar quA© parte de la mano entra en contacto con un objeto y medir la fuerza aplicada al manipularlo. Estos datos se utilizan para entrenar modelos que pueden transferirse a robots, permitiA©ndoles aprender a ejecutar tareas humanas en procesos de manufactura y labores domA©sticas.
De igual manera, en tareas de inspecciA3n industrial, los agentes de IA pueden funcionar como un aÂÂtrabajador digitalaÂÂ. A partir de imA¡genes, pueden detectar aÂÂeventosaÂÂ, recopilar informaciA3n adicional aÂÂcomo la temperatura de un equipoa y sugerir los pasos a seguir. Estos agentes pueden ejecutar tareas concretas dentro de los sistemas industriales, sin embargo, la decisiA3n sobre quA© acciA3n tomar permanece en manos de una persona.
Y es precisamente en esa transiciA3n aÂÂdesde una IA que genera informaciA3n hacia otra que puede decidir y actuara donde aparecen las interrogantes sobre el futuro: cuA¡nto podrA¡n hacer de manera autA3noma y quA© decisiones seguirA¡n en manos de las personas.
Desde ShanghA¡i, durante Huawei Connect 2026, AÂngel Izurieta, vicepresidente de Huawei Cloud para LatinoamA©rica, destaca que, pese al avance de la automatizaciA3n, la supervisiA3n humana seguirA¡ siendo necesaria: aÂÂEl humano en el loop es absolutamente necesario. En el futuro van a existir procesos autA3nomos. Ya hay muchos, pero tambiA©n hay mucha retroalimentaciA3n necesaria para que eso funcione mejor, y eso requiere el componente humanoaÂÂ.
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