Irán dice recibir respuesta de EEUU a su propuesta, mientras Washington se retira de Irak
Por Ahmed Rasheed, Jana Choukeir y Andrew Mills
BAGDAD/DUBÁI, 30 sep (Reuters) - Irán dijo el miércoles que había recibido una respuesta de Estados Unidos a su última propuesta para reactivar el alto el fuego en el golfo Pérsico, días después de que el presidente Donald Trump dijera que la había rechazado.
Los aliados de Irán celebraban este miércoles la retirada de las últimas tropas de Washington de la vecina Irak, donde murieron 4.500 soldados estadounidenses en la mayor guerra de Estados Unidos del presente siglo. Más de 200.000 civiles iraquíes perdieron la vida en el caos desatado tras el derrocamiento del dictador Sadam Huseín por parte de las fuerzas estadounidenses en 2003.
Teherán considera la retirada como una victoria para su "eje de la resistencia", formado por grupos armados aliados, y un paso hacia su objetivo de expulsar a las fuerzas estadounidenses de la región.
Ahora que la guerra de EEUU e Israel contra Irán entra en su octavo mes, Irán presentó la semana pasada una propuesta según la cual EEUU levantaría el bloqueo de los puertos iraníes e Irán reabriría el estrecho de Ormuz, cuyo tráfico actualmente se encuentra interrumpido, en un plazo de siete días.
Trump afirmó el domingo que había rechazado la propuesta, aunque el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi, señaló que Teherán no había recibido un rechazo formal. En una publicación en la red social X el miércoles, un portavoz del Gobierno iraní indicó que Araqchi había transmitido la respuesta de EEUU al Gobierno iraní.
Irán afirma que su plan tiene como objetivo restablecer un acuerdo provisional que se vino abajo semanas después de que lo firmaran Trump y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en junio.
La semana pasada, mediadores qataríes hicieron de enlace entre los enviados de EEUU e Irán en Nueva York, al margen de una reunión de Naciones Unidas, en lo que constituyeron las primeras conversaciones de proximidad entre las partes en conflicto desde que se rompiera el alto el fuego.
Un funcionario al tanto de las negociaciones, que no es iraní y habló con Reuters bajo condición de anonimato, dijo que los qataríes habían informado a Araqchi de la respuesta estadounidense el martes, cuando este hizo escala en Doha de camino a Irán desde Nueva York. Según el funcionario, las partes están de acuerdo en gran medida sobre los pasos necesarios, pero siguen en desacuerdo sobre el orden en que deben darse.
Irán quiere que un eventual acuerdo le otorgue el control sobre el estrecho de Ormuz, la ruta de transporte de petróleo más importante del mundo, que discurre junto a su costa.
El tráfico marítimo por el estrecho ha aumentado en las últimas semanas, y los transportistas cobran tarifas elevadas para hacer frente al riesgo de ataques. Sin embargo, los flujos de petróleo crudo, productos refinados y gas natural siguen viéndose considerablemente interrumpidos. En los últimos incidentes, el organismo británico de seguridad marítima UKMTO informó el miércoles de que dos buques habían sido alcanzados por proyectiles el día anterior.
LA RETIRADA DE EEUU DE IRAK SE CONSIDERA UNA DERROTA PARA WASHINGTON
Funcionarios estadounidenses e iraquíes anunciaron el miércoles la retirada de las últimas tropas estadounidenses de las bases en Irak, cumpliendo así un plan acordado en 2024 bajo la presidencia de Joe Biden y llevado a cabo por el Gobierno de Trump mientras libra una guerra con el vecino Irán.
La retirada fue celebrada por Irán y sus aliados. Supuso una "victoria histórica para los grupos de resistencia islámica iraquíes y los honorables iraquíes, y una derrota aplastante para el proyecto estadounidense", dijo Abú Mojtabá al-Yasiri, comandante de la Resistencia Islámica en Irak, una organización que agrupa a facciones armadas respaldadas por Irán.
Irak, país que Estados Unidos invadió en 2003, es de mayoría chiita, al igual que Irán, que ha establecido allí una amplia influencia política y militar.
El país se ha convertido con frecuencia en un campo de batalla indirecto entre Estados Unidos e Irán. De los 18 militares estadounidenses que figuran como fallecidos desde que Trump lanzara la operación Furia Épica en febrero, siete murieron en Irak. Washington culpa a los grupos respaldados por Irán en Irak de atacar a países vecinos, siendo el caso más reciente el de la destrucción de un gran oleoducto saudita hace tres semanas.
La retirada estadounidense plantea "la posibilidad de que los aliados de Irán se sientan cada vez más empoderados ante la ausencia de una presencia militar occidental", dijo el analista político Ahmed Younis, afincado en Bagdad. "Estos grupos podrían intentar ampliar su papel a la hora de influir en las políticas estatales y consolidar su presencia en instituciones clave".
En Estados Unidos, las encuestas muestran que la guerra contra Irán fue impopular desde el principio. La interrupción del suministro energético mundial y el consiguiente aumento de los precios del combustible han perjudicado a los republicanos de Trump, que intentan mantener el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones legislativas que se celebrarán dentro de cinco semanas.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica instó el martes a los estadounidenses a votar para expulsar a los aliados de Trump.
"Saquen del poder a los políticos malvados, engañosos y violentos que son responsables de la situación actual de Estados Unidos", escribieron en una carta de 26 páginas dirigida a los votantes estadounidenses. "Asegúrense de que sus políticos entiendan que el mundo ha cambiado".
La guerra ha agravado la crisis económica en Irán, pero Teherán sigue teniendo capacidad para atacar a sus vecinos y amenazar a los buques en el estrecho, por donde transitaba una quinta parte del petróleo mundial antes de la guerra. Trump afirma que la guerra terminará pronto y que Irán acabará rindiéndose.
"No sé si van a rendirse todavía, pero lo harán", dijo a los periodistas el martes. "Les va muy mal".