Festival Neutral: Una panorA¡mica vibrante de la nueva escena del rock chileno
Hay mucha energAÂa en el ambiente, y desde temprano, con una larga fila de jA3venes a un costado de los muros de la calle Matucana. Son las 15:00 horas y en la validaciA3n de las entradas virtuales, en los telA©fonos, se observa cierto apuro por entrar al centro cultural Matucana 100, que adentro, puntual a esa hora, arrancaba la tarde con Alfilera, el proyecto de la cantautora Alfonsina GarcAÂa, un folk envuelto en sonoridades electrA3nicas, que recibiA3 los primeros aplausos de la jornada.
Esta partida al mismo tiempo le quitA3 una pausa de 8 aA±os al Festival Neutral, un evento insignia de los sonidos independientes y alternativos locales, muy siglo XXI, con bandas que nacieron colgando su mAosica en internet, nombres como los de Gepe o Javiera Mena que luego se consolidaron en la escena nacional. Una curatorAÂa musical desde 2004 que no apunta a las grandes masas, pero que con buen ojo les ha dado espacio a algunos que luego sA alcanzaron un reconocimiento mayor.
Con mA¡s de 8 horas de mAosica, 16 bandas y 4 escenarios, este evento insignia de los sonidos indies volviA3 despuA©s de 8 aA±os. Matucana 100 fue la vitrina.
JosA© VA¡squez
Ahora Neutral, en esta vuelta, para su ediciA3n nAomero 10, envuelve una serie de nombres bien efervescentes de esta denominada nueva escena del rock chileno, que tiene como sonados protagonistas a Candelabro, que iban a cerrar la jornada.
Minutos mA¡s tarde del comienzo de Alfilera, el grupo CA¡mara Chilena de la DestrucciA3n, hardcore desde Temuco, desplegA3 su urgencia rockera en la Sala Bunster, que se hizo pequeA±a, con aforo completo desde la partida, con exceso de entusiasmo, calor y tambiA©n escasez de aire.
El festival montA3 cuatro escenarios desplegados a lo largo de Matucana 100, el principal al aire libre en la explanada, pero otros dos en espacios cerrados, con lAÂmite de pAoblico por su capacidad, y que pese a estar completos, igual tenAÂan largas filas de personas esperando el milagro para ingresar, cuando alguien salAÂa.
El power trAÂo Estoy Bien inaugurA3 luego el teatro principal, tambiA©n con capacidad completa, un cartel que se repitiA3 durante todo el dAÂa. Una sala con butacas, pero nadie se sentA3 en sus casi 50 minutos de show, con alto entusiasmo y hasta con tipos surfeando sobre los cabezas de otros en el pAoblico.
Javiera Electra, que este aA±o pisA3 el Festival de ViA±a del Mar como invitada de Mon Laferte, abriA3 el escenario de la explanada, mientras seguAÂa creciendo el trA¡nsito entre los montajes a media tarde, y ya se notaban las cerca de dos mil personas que agotaron las entradas.
A las 17:00 horas ya era bien complejo llegar hasta el escenario mA¡s alejado, La Huerta, cuando el zapping musical invitaba a moverse a ver Inundaremos. aÂÂA¡SAÂ, cabemos!aÂÂ, fue un grito que se empezA3 a repetir, con gente amontonada sin poder avanzar, mientras las plantas en el jardAÂn del lugar sufrAÂan las consecuencias. Un aspecto logAÂstico a revisar para prA3ximos eventos de estas caracterAÂsticas y asistencia en Matucana 100.
En total, Neutral programA3 a 16 bandas, para mA¡s de 8 horas de mAosica ininterrumpida. Cicuta, post rock denso y a ratos frenA©tico y caA3tico, dio un gran show en la Sala Bunster, de las presentaciones mA¡s estimulantes en la tarde. En otra frecuencia, pero igual de interesante, MarAÂa y Los Templos, un cuarteto de corte jazz y fusiA3n liderado por MarAÂa SegAo, en guitarra y voces, fue muestra tambiA©n de la diversidad del evento. Con Javiera Electra de invitada, y con un sampleo irA3nico del Presidente Kast, leyendo en inglA©s en su reciente participaciA3n en la ONU, su show fue otro de los puntos altos.
MA¡s tarde siguiA3 Congelador, el grupo de trayectoria mA¡s dilatada en esta ediciA3n, y los dueA±os de casa con Neutral. Una banda noventera que se inserta en esta vorA¡gine juvenil que despliegan bandas como teodioteodio, entre post punk y letras que se recitan en versos y tambiA©n con desgarro; la fuerza tambiA©n caA3tica de Suaave; el pop de autor con la banda de Nando GarcAÂa; y Hesse Kassel, que al anochecer subAÂa los decibeles y la distorsiA3n rockera, con una de las mayores congregaciones de gente en la jornada. La confirmaciA3n de una nueva ola de rock chileno, que comparte un pAoblico, que tambiA©n es muy vibrante.
Copyright Grupo de Diarios AmA©rica - GDA/El Mercurio/Chile Todos los derechos reservados. Prohibido su uso o reproducciA3n en Chile