El petróleo cerró plano pese a la liberación de reservas acordada por el G7
Los precios del petróleo cerraron el viernes con descensos, a pesar del anuncio de una liberación coordinada de reservas estratégicas por parte del G7 que buscaba aliviar la presión sobre el mercado de combustibles. La medida no logró disipar del todo la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio y las negociaciones estancadas entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent del mar del Norte, de referencia en Europa, para entrega en diciembre, cerró con una caída marginal del 0,06% hasta los 102,25 dólares en el mercado de futuros de Londres, frente a los 102,31 dólares de la sesión anterior. Horas antes del cierre, el contrato había llegado a cotizar en alza, con un repunte de 0,45% hasta los 102,77 dólares, en una jornada marcada por movimientos erráticos.
El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense, contrato de referencia en Estados Unidos para entrega en noviembre, tuvo un retroceso más marcado: perdió un 1,90% y cerró en 91,11 dólares el barril, 1,76 dólares menos que el cierre previo. En el balance semanal, el crudo estadounidense acumuló una baja de aproximadamente el 1,3%, mientras que el Brent retrocedió un 2,84% en el mismo período.
Los líderes del G7 (integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) acordaron el viernes, en una reunión convocada por videoconferencia, liberar hasta 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo durante los próximos cuatro meses a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El grupo adelantó que se pondrán en el mercado existencias "considerables" de diésel en los próximos 20 días y no descartó "analizar la posibilidad" de liberaciones adicionales.
El presidente francés, Emmanuel Macron, quien convocó el encuentro, afirmó que las medidas acordadas "deberían hacer bajar los precios" de los combustibles. El mandatario también garantizó que no habrá restricciones al comercio entre los socios del bloque: "Nos hemos comprometido a que no haya ninguna prohibición de las exportaciones, el presidente (Donald) Trump ha sido muy claro al respecto", declaró.
El acuerdo europeo responde a presiones del gobierno estadounidense. Una fuente familiarizada con las conversaciones informó a Reuters que los países de la Unión Europea aceptaron una propuesta francesa para liberar más reservas de diésel, con parte de esos volúmenes saliendo al mercado en un plazo de 20 días. El propio Trump celebró la decisión en su red social Truth Social: "Europa acaba de acordar liberar una cantidad masiva de sus reservas de diésel. El proceso comenzará de inmediato", escribió el mandatario, que previamente había evaluado prohibir las exportaciones de diésel desde Estados Unidos.
La escasez de combustibles refinados tiene consecuencias visibles en el consumidor europeo: el precio medio del diésel alcanzó el viernes un máximo histórico en el Reino Unido de 200,01 peniques (2,32 euros) el litro, superando por primera vez la barrera de las dos libras.
El mercado petrolero arrancó la semana a la espera de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, luego de negociaciones indirectas mediadas por Catar en torno a un plan de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz, propuesta que el presidente Trump rechazó. La expectativa de un acercamiento se diluyó después de que la delegación iraní, que había viajado a Nueva York para participar en la semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, regresara a su país sin avances.
En paralelo, los inversores recibieron con optimismo la noticia de la reparación del oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí, que había sido atacado y que volvió a operar como ruta alternativa utilizada por Riad durante el cierre del estrecho de Ormuz, situación que había obligado al mayor productor de petróleo de la OPEP a desviar sus flujos de crudo hacia el mar Rojo.
La tensión volvió a dispararse después de que el Wall Street Journal informara, citando a funcionarios estadounidenses, que el Pentágono prevé enviar un tercer grupo de ataque de portaaviones y buques a Oriente Medio, además de hasta 10.000 soldados adicionales, mientras Trump evaluaba reanudar los ataques contra Irán tras las elecciones legislativas. El jueves previo, los precios ya habían cerrado al alza luego de que Reuters informara que las refinerías chinas habían suspendido las exportaciones de productos petroleros para octubre con el fin de preservar sus reservas nacionales.
Las reservas estratégicas permiten reducir la presión sobre los precios en el corto plazo, pero no resuelven los desequilibrios de fondo del mercado. Los colchones de crudo liberados por el G7 "están concebidos para hacer frente a perturbaciones temporales de la oferta, y no a desequilibrios estructurales del mercado", advirtió Giovanni Staunovo, analista de UBS, en declaraciones a la agencia AFP.
La escasez de capacidad productiva en varias regiones clave agrava el panorama. Ole Hansen, analista del Saxo Bank, explicó que "la baja capacidad de refinado y de producción en Medio Oriente y Rusia, junto con la anulación de China de cargamentos de productos destinados a la exportación para sostener su aprovisionamiento interno, sigue restringiendo la disponibilidad de combustibles".
El crudo mantiene una prima vinculada al riesgo geopolítico que no termina de disiparse. Thu Lan Nguyen, experta de Commerzbank, señaló que las negociaciones entre Washington y Teherán probablemente siguen siendo difíciles y que todavía no hay un avance a la vista.
Desde Forex.com, la analista de mercado Fiona Cincotta apuntó a un cambio en la naturaleza del problema: "El cambio clave en el mercado petrolero radica en la transición de la interrupción del suministro de crudo a la disponibilidad de productos refinados", y advirtió que las posibles liberaciones de existencias "ejercen una mayor presión sobre los precios" de esos derivados, cuyo costo ha subido más que el del crudo en sí.