Cuidado facial masculino: tres pasos para mantener la piel saludable
En Colombia, hablar de una rutina de cuidado facial entre hombres todavía puede ser un tabú. Sin embargo, la piel masculina también está expuesta a factores que pueden afectar su estado y requiere cuidados que van más allá del lavado diario o del afeitado.En términos generales, la piel masculina suele ser más gruesa que la femenina y presenta una mayor actividad de las glándulas sebáceas, características relacionadas con la acción de las hormonas androgénicas. Esto puede hacer que algunas señales del envejecimiento aparezcan más tarde, pero también puede contribuir a una mayor producción de grasa y a la aparición de impurezas.A esto se suma el afeitado, una práctica que puede generar irritación y alterar temporalmente la barrera protectora de la piel. La resequedad, la sensibilidad, el enrojecimiento y la sensación de ardor pueden aparecer cuando el procedimiento se realiza con frecuencia o cuando no existe un cuidado posterior adecuado.Por eso, según explica la marca de cosmética vegana Ringana, una rutina básica de cuidado puede organizarse en tres momentos principales que incluyen limpieza, hidratación y protección de la piel.El primer paso consiste en limpiar sin resecar. La limpieza permite retirar sudor, grasa, residuos y otras impurezas acumuladas durante el día, pero es importante evitar productos demasiado agresivos que puedan aumentar la sensación de tirantez. Melissa Kallmann, directora médica de Bayer de Consumer Health para la Región Andina, asegura que, aunque la resequedad no siempre genere una molestia evidente, hay señales que permiten identificarla. "La sensación de tirantez, la textura áspera, la aparición de pequeñas líneas o rastros blanquecinos asociados a una descamación fina, así como la picazón o el enrojecimiento, son algunos de los signos que pueden indicar que la piel del cuerpo requiere mayor atención".El segundo paso es la hidratación, especialmente importante tras el afeitado. Una crema o bálsamo puede ayudar a mantener la piel hidratada y a disminuir la sensación de resequedad. Algunos productos incorporan ingredientes como ácido hialurónico, glicerina, ceramidas, aceites vegetales o extractos botánicos, aunque sus efectos dependen de la formulación y de las características de cada piel.El contorno de ojos también puede requerir atención, particularmente cuando existen signos asociados con falta de descanso. La apariencia de bolsas y ojeras puede estar relacionada con distintos factores, entre ellos la genética, la edad, la retención de líquidos y el cansancio. Algunos productos para esta zona contienen cafeína y otros ingredientes antioxidantes que pueden contribuir a mejorar su apariencia.En pieles maduras, las rutinas pueden incorporar productos destinados al cuidado de los signos del envejecimiento. Entre los ingredientes utilizados en este tipo de formulaciones están el ácido hialurónico y algunos derivados de plantas como la centella asiática. Tenga en cuenta que la elección depende de las necesidades de cada persona y, ante problemas de irritación, resequedad o sensibilidad, es importante consultar con un dermatólogo.El toque final de la rutina de cuidado facial es la protección solar. La exposición acumulada a la radiación ultravioleta está relacionada con el fotoenvejecimiento y otros daños en la piel, por lo que el uso de protector solar en las zonas expuestas debe incluirse en los hábitos diarios.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@
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