Automotrices chinas meten "freno de mano" a inversiones en México ante incertidumbre por el T-MEC

Por El Economista (Mexico) (Spanish)

La ambiciosa expansión industrial que grandes automotrices chinas contemplaban para México ha quedado congelada. Gigantes del sector como BYD, Chery Motors (Chirey), MG, Geely, Great Wall Motors y GAC, cuyos planes apuntaban a la construcción de plantas ensambladoras en territorio nacional, han optado por meter el "freno de mano".

La postergación de sus intenciones no se traduce en que México se haya vuelto menos atractivo que Brasil, ubicación donde sí han aterrizado millonarias inversiones superiores a los 6,500 millones de dólares para ensamblar. "No hay un desinterés por el mercado latinoamericano, sino una creciente incertidumbre jurídica e intensas presiones geopolíticas por parte de Estados Unidos", explicó Kenneth Smith Ramos, ex negociador del T-MEC.

La principal causa de este enfriamiento es la falta de garantías operativas y regulatorias para el capital chino frente al proceso de revisión del T-MEC y las políticas de seguridad económica impulsadas por Washington.

A diferencia de procesos de negociación pasados, la postura de Estados Unidos es significativamente más agresiva e incisiva respecto al papel de Pekín en las cadenas de valor de América del Norte. La Casa Blanca busca alinear los criterios de seguridad económica de la región, argumentando riesgos a la seguridad nacional.

GAC anunció a principios de 2026 que comenzaría producción de autos en México a mediados de este año, que eventualmente utilizaría las instalaciones de uno de sus socios automotrices japoneses, Honda o Toyota, pero la decisión se pospuso para finales de año.

De acuerdo con el especialista en comercio internacional, las marcas chinas conservan una visión de largo plazo en México. Como es el caso de MG, que había previsto invertir 1,050 millones de dólares para ensamblar en México, aunque no definió ni el sitio ni la fecha del arranque del proyecto.

BYD canceló la intención de construir una planta en México, después de que en dos ocasiones anunció su interés. Mientras que Geely evaluaba adquirir las instalaciones que dejó Mercedes Benz en COMPAS Aguascalientes, sin concretar nada aún.

En el caso de Chirey dijo a El Economista en abril pasado que buscaba socios para emprender una alianza y de esta forma producir en territorio mexicano. Dicha decisión la calificó como una necesidad, mas no como un deseo de la china.

Para las armadoras asiáticas, la gran interrogante radica en la redefinición del marco normativo del T-MEC. Tras el paso del TLCAN al T-MEC, el Valor de Contenido Regional (VCR) exigido para los vehículos subió de 62.5% a 75 por ciento.

En el escenario actual, la industria automotriz china teme que se establezcan topes explícitos al porcentaje de insumos procedentes de China que un auto producido en México pueda contener para acceder al trato arancelario preferencial.

"Lo que es un hecho para China es que en este momento no tienen garantías de cómo van a quedar las reglas de origen... Eso es lo que le preocupa a la industria automotriz china, y van a esperar a ver qué pasa en los próximos meses", sostuvo Kenneth Smith.

El interés de las chinas por México no sólo se debe al éxito de ventas obtenido en el mercado interno, sino a la posición del país como plataforma estratégica para exportar hacia América Latina y, de ser factible regulatoriamente en el futuro, hacia Norteamérica.

Por ahora, los proyectos permanecerán en pausa hasta que se defina la nueva arquitectura comercial de la región.

Capital.com es una plataforma de corretaje exclusivamente de ejecución y el contenido proporcionado en el sitio web de Capital.com está destinado únicamente a fines informativos, por lo que no debe considerarse una oferta de venta ni una solicitud de oferta de compra de los productos o los valores a los que se aplica. No se ofrece ninguna declaración ni garantía en cuanto a la exactitud o la integridad de la información facilitada.

La información facilitada no constituye asesoramiento en materia de inversión ni tiene en cuenta las circunstancias financieras o los objetivos individuales de ningún inversor. Cualquier información que pueda proporcionarse relativa al desempeño pasado no es un indicador fiable de resultados futuros.

En la medida en la que lo permita la ley, en ningún caso Capital.com (o cualquier filial o empleado) tendrá  responsabilidad alguna por cualquier pérdida derivada del uso de la información facilitada. Toda persona que actúe según esta información lo hace por su propia cuenta y riesgo.

Toda información que pueda interpretarse como «análisis de inversiones» no fue elaborada de conformidad con los requisitos legales destinados a promover la independencia de los análisis de inversiones y, como tal, se considera una comunicación comercial.